La Costa Este de Estados Unidos estuvo afectada hoy por intensas nevadas y fuertes vientos, a lo largo de un frente que abarca desde el norteño estado de Maine hasta Carolina del Norte, provocando hasta el momento 17 muertes, cortes de electricidad y cierres de aeropuertos, lo que obligó a que se declarara el estado de emergencia en varias ciudades.

La tormenta fue provocada por un rápido e inusual descenso de la presión barométrica, conocida como ciclón extratropical o ciclogénesis explosiva, popularizada en los medios como ciclón bomba, que generó postales inéditas como las cataratas del Niágara parcialmente congeladas y la zona tropical del estado de La Florida bajo nieve.

El gobernador neoyorquino, Andrew Cuomo, declaró hoy en emergencia varias zonas del estado y la ciudad de Nueva York por la ola polar.

“No es una tormenta de nieve normal, es una tormenta de nieve más vientos de gran velocidad, que crean una situación grave”, enfatizó Cuomo en una rueda de prensa para dar información actualizada del temporal.

El estado de emergencia afecta a toda la región sur del estado, que incluye la ciudad de Nueva York y la zona de Long Island, y permite a las autoridades adoptar decisiones que se antepongan a las de las administraciones locales.

También otorga al estado poderes especiales para luchar contra el temporal, sin necesidad de recurrir a aprobación legislativa, y contratar directamente recursos o equipos que sean necesarios por la emergencia meteorológica.

En principio, Cuomo señaló que no está planteada la posibilidad de suspender el servicio en el metro suburbano de la ciudad de Nueva York, que utilizan a diario millones de personas, ni el tráfico en las rutas del estado.

No obstante, los principales aeropuertos de Nueva York, el John F. Kennedy (JFK) y La Guardia suspendieron operaciones este jueves, cancelando más de 2.800 vuelos, informó la agencia de noticias ANSA.

El aeropuerto JFK, uno de los puntos principales de entrada a Estados Unidos, informó en su cuenta de Twitter la cancelación de todos los vuelos y pidió a los pasajeros que contacten con las aerolíneas para su reprogramación. Un total de 483 vuelos con destino u origen en esa terminal fueron cancelados, lo mismo que 639 en La Guardia, precisó el sitio web FlighAware.

Hasta horas del mediodía, el aeropuerto de Newark, en Nueva Jersey, que también sirve a Nueva York, había cancelado 928 vuelos, pero permanecía abierto, por estar alejado de la zona del impacto de la tormenta.

La ola de frío que bate récords históricos en Estados Unidos ya dejó al menos 17 muertos, de los cuales 12 se registraron en la última semana: seis en Wisconsin, cuatro en Texas, dos de ellos en situación de calle; uno en Dakota del Norte y otro en Missouri.

El meteorólogo Taylor Regan, del Observatorio Mount Washington de Nueva Hampshire, informó que la temperatura “caerá desde la noche de este viernes hacia el amanecer del sábado a -37°, alcanzando una más baja que la de Marte, -18° según el último control.

La ciclogénesis masiva, tal es el nombre científico de área de baja presión con rápido declive, dejará entre 15,24 y 30,48 centímetros de nieve en Nueva Inglaterra con ráfagas con la fuerza de un huracán, de 64 a 96 kilómetros por hora.

Los estados de la costa este, desde Maine hasta Florida y alrededor de 804 kilómetros, ya están advertidos por tormenta de invierno o alerta de tormenta de nieve.

Las escuelas del sureste de Estados Unidos cerraron ante la fuerte tormenta de nieve y, hasta la cálida Florida, se cubrió de un manto blanco por primera vez en cuatro décadas.

La capital de su estado, Tallahassee, amaneció nevada y con temperaturas entre -6° a -1°.

El gobernador de Florida, Rick Scott, alertó a prepararse para enfrentar “condiciones climáticas extremadamente frías, incluyendo posibles acumulaciones de nieve, aguanieve o hielo”.

Allí, ya cerraron las dos principales universidades, suspendieron los parques acuáticos en Orlando y se abrieron una docena de refugios de emergencia. Consigna El Dia.

En Tampa, con sensación de térmica -6° y gélidos vientos, alguien que firma como “HB” comenzó a dejar camperas, guantes, gorros y otras prendas de abrigo atadas a los arboles y postes con la leyenda “No me perdí, usame” con su firma.

En Carolina del Sur, los meteorólogos esperan que las frías temperaturas bajo cero “duren la mayor parte de la semana a lo largo de todo el estado”, indicó el área de Gestión de Riesgos.

Por su parte, el gobernador de Georgia, Nathan Deal, declaró el estado de emergencia para 28 condados costeros y uno de sus aeropuertos principales, el de Savannah/Hilton Head, que por esta época del año suele tener muchos turistas, fue cerrado ayer.