Una de las principales obsesiones del intendente Carlos Arroyo durante su gestión son los microbasurales que generan los propios vecinos en distintos puntos de Mar del Plata. En ese contexto, propuso en su momento infraccionar a quienes arrojan desperdicios en la vía pública y luego fue por más: pidió que sean arrestados. Aquella intención causó revuelo y quedó en la nada, pero el jefe comunal sigue con el tema y este jueves anticipó que prepara un proyecto de ordenanza para endurecer las sanciones.

En medio de la conferencia en la cual se confirmó la incorporación de 71 personas con discapacidad a la planta de empleados temporarios de la comuna para trabajar en el Centro de Operaciones y Monitoreo, el intendente habló del inicio de las multas a través de las cámaras de vigilancia que no solo se aplican a infracciones de tránsito, sino también a aquellas personas que arrojan basura en la vía pública.

En ese contexto, anticipó que junto a su equipo se encuentra trabajando en “una nueva legislación antibasura”. “Tengo prevista una nueva ordenanza para sancionar con secuestro de aquellos que usen vehículos para arrojar toneladas de residuos en cualquier parte”, explicó el jefe comunal, quien dijo que pronto la elevará a consideración del Concejo Deliberante.

Arroyo señaló que a través del Emsur llegaron a levantar 360 toneladas de basura de una plaza. Cita 0223. “Vamos a aplicar sanciones muy grandes. Cuando llegue el momento, aquel al que cometa el error de arrojar basura con una camioneta o un camión, se le labrarán las actas correspondientes y le vamos a pedir a la Justicia que le secuestre el vehículo”, explicó Arroyo.

“Mi satisfacción va a tenerle retenido el vehículo dos o tres meses en una playa de secuestro. Así van a sacarse la maldita costumbre de arrojar basura en la vía pública”, añadió.