Se cree que el número de muertos podría superar los 150 y el de heridos 1.000. Se sospecha fue un ataque contra los rebeldes atrincherados a las afueras de la capital Siria.

Al menos 80 personas, la mayoría mujeres y niños, murieron este domingo por asfixia en un supuesto ataque químico contra la ciudad de Duma, el último bastión rebelde en las afueras de la capital Damasco.

La ONG Cascos Blancos, que se dedicada al rescate de víctimas en zonas bajo el control de la oposición, publicó fotos de cadáveres, muchos de ellos de niños, denunció que cientos de personas fueron afectadas por el ataque y la carencia de estructuras médicas en la ciudad.

Según los Cascos Blancos, en la noche del país árabe “un helicóptero arrojó un barril bomba que contenía un agente químico sobre Duma”.

“Familias enteras en refugios fueron gaseadas hasta la muerte en Duma, en Ghouta Oriental, escondidas en bodegas, sofocadas por el gas venenoso”, aseguró la ONG en un mensaje por Twitter.

Por su parte, la agencia oficial siria, SANA, negó cualquier responsabilidad de las fuerzas sirias y aseguró que “las denuncias del uso de sustancias químicas en Duma son un intento claro de impedir el progreso del Ejército”, que el sábado comenzó una ofensiva contra los rebeldes en esta zona.

Los investigadores de la ONU y otras organizaciones dicen en el pasado que armas químicas fueron utilizadas en reiteradas ocasiones en la guerra en Siria y la oposición ha acusado una y otra vez al gobierno.

El anterior ataque químico fue en la localidad de Khan Sheikhoun, otra vez una zona controlada por los rebeldes, y en esa ocasión 93 personas murieron. Hace tres días cumplió el primer aniversario de esa masacre, que desató un inédito ataque militar del gobierno estadounidense de Donald Trump contra el Ejército sirio. Informó Minuto Uno.