Daniel Rodríguez, dice en Weekend que relevaron dos de las lagunas más visitadas durante todo el año por los pescadores deportivos: Chis Chis y Las Tabillas, que forman parte del grupo de Las Encadenadas. Están separadas por un canal de acceso, que transitaron fácilmente debido a que en el pesquero La Amistad, junto a los guías de la zona, tuvieron la buena idea de marcarlo con banderines. Si bien el verano pasado fue de muy pocas lluvias, por suerte no se vio afectado su caudal de agua.

La Chis Chis está comunicada mediante una compuerta con Barrancas, por la cual a principio de año comenzaron a ingresar gran cantidad de bagres blancos de mediano porte. Lo comprobamos cuando vimos arquearse nuestras cañas telescópicas y pensamos que habíamos pinchado un gran matungo, pero no, venía prendido un bigotudo.

La hora del encuentro era a las 5:30 am de un día de semana, queríamos toda la laguna para nosotros. Arrancamos el viaje con una tormenta eléctrica increíble pero las ganas de pescar intactas. Sólo dos horas nos separaban del pesquero, previa parada para conseguir unas muy buenas mojarras… (…) En el Kilómetro 144,200 de la Autovía 2 está la entrada al pesquero… que, desde muy temprano todos los días, recibe visitantes de diversas zonas. Nos tomaron los datos personales antes de embarcar… La idea era arrancar hacia Las Tablillas, con el dato por salidas anteriores, de que el peje grande había que buscarlo en zonas bajas y de juncales… comenzamos a probar con brazoladas de 15 cm. Tuvimos algunas respuestas de pejes juveniles, otros medianos y muchos bagres blancos que nos engañaban… (…) Como la zona era muy baja, decidimos movernos hacia La Pecera, otro lugar de buen rendimiento. Buscamos los claros para poder realizar los lances y tampoco tuvimos suerte. Volvimos a movernos cruzando la vieja compuerta con mucho cuidado para no golpear el motor. Seguíamos teniendo piques de pejerreyes pero no aparecían los grandes, esos que ansiábamos tanto, así que retomamos el canal para ingresar alrededor de las 14 a Chis Chis.

ROBUSTOS Y
PELEADORES

… Realizamos un garete… hacia la bahía, debido a que teníamos fuerte viento del sector noreste. Cambiamos de lugar, llegando a la boca del canal de acceso a Adela y, desde ese sector, emprendimos el garete. La lluvia y los fuertes vientos no cesaron durante todo el día pero, con un buen equipo de lluvia y estando bien acompañado, es una experiencia que recomiendo… Realizamos cuatro largos garetes y ¡ahí sí! Pudimos dar con los grandes pejerreyes de esta laguna, con portes de 43 cm. Increíblemente peleadores, muy robustos y bien alimentados, ofrecen una muy linda lucha. Aproximadamente a las 17 decidimos levantar cañas. El cielo estaba cada vez más negro y había que estar a las 18 de regreso. Volvimos navegando bajo la lluvia, con esa hermosa sensación que permanece después de un buen día de pesca. Quedarte con ganas de más y ya estar pensando “¿cuándo puedo volver?”…
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Realmente fue una jornada más que interesante y divertida. Haciendo caso omiso al pronóstico disfrutamos la pesca en un día de semana, con pocas embarcaciones y mucha paz. Cumplimos el sueño del pibe: toda la laguna para nosotros.

Chis Chis y Las
Tablillas, para
conocerlas mejor…

El lecho de Chis Chis es de lodo y muy plano, ideal para garetear inclusive con mucho viento, utilizando el ancla apoyada en el fondo y ayudado con un muerto, así podemos regular la velocidad a nuestro gusto. Sus bordes poseen zonas de juncales y algunas riberas presentan pequeñas barrancas de pocos metros. Cuenta con un promedio de 5 a 6 m de profundidad en el centro. Estas aguas tienen gran cantidad de nutrientes en suspensión, motivo por el cual el pejerrey es muy robusto y peleador al momento de tomar la carnada, y también nos juega en contra ya que lo hace muy celosamente, casi imperceptible, por eso es necesario utilizar líneas tramposas para evitar ofrecerle resistencia.

Con respecto a Las Tablillas, su fondo es de mucha vegetación y ramas, lo que permite que podamos elegir un lugar, algún claro o juncal, para anclarnos a pesar del intenso viento; contraria a la anterior donde es imposible que el ancla se fije al fondo pues su zona más profunda es de 3 m. En ambas lagunas es necesario que el viento esté activo para oxigenar el agua, de lo contrario el pique de pejerrey merma y aparecen los dientudos. Un detalle que me enseñó el guía es a no tirar al agua las mojarras que sacamos de los anzuelos cuando pasaron varios minutos sin tener pique, y menos cuando gareteamos, porque inmediatamente se llena de gaviotas para alimentarse, algo que molesta a los pejerreyes que están comiendo en superficie, espantándolos. Tampoco es necesario en un ambiente cerrado utilizar ceba, ya que lo único que logramos es activar a los dientudos y los pejerreyes juveniles.

Fuente: Revista Weekend de Mayo 2018