En un espectacular encuentro, el tandilense se despidió en los cuartos de final del Grand Slam sobre césped, con parciales de 5-7; 7-6 (7); 6-4; 4-6 y 4-6.

No hay adjetivo que pueda acercarse a describir el partido que jugaron Juan Martín Del Potro y Rafael Nadal. Más de cuatro horas duró la batalla en la cancha central de Wimbledon que terminó coronando al español como el gran vencedor y con su pase directo a semifinales donde enfrentará al serbio Novak Djokovic pasado mañana.

El tandilense cayó en el primer set por 5-7, pero logró recuperarse y se quedó con los dos restantes. Si el argentino lograba alzarse con un parcial más, no solamente iba a estar entre los mejores cuatro del torneo, sino que se convertiría en el nuevo número 3 del mundo, logrando su mejor marca histórica.

El argentino hizo todo como para acceder a semis, pero enfrente estaba nada más ni nada menos que el N1º. Nadal jugó con la tranquilidad que le da ser el mejor tenista del presente y gracias a eso se quedó con los sets restantes por 6-4 y 6-4, en casi cinco horas de partido, que pasarán a la historia grande de ese certamen.