Científicos de varios países dirigidos por la agencia estadounidense para la Atmósfera y los Océanos, junto a la Universidad de Oregon, descubrieron a más de 4.000 metros bajo el nivel del mar la erupción volcánica más profunda jamás documentada en el mundo en el Océano Pacífico, al este de Filipinas.

Localizada al borde de la Fosa de las Marianas, se trata de una enorme cantidad de magma que, en contacto con el agua, se cristalizó cerca de 2015 formando una extensión de vidrio volcánico de más de siete kilómetros.

“Sabemos que la mayor parte de la actividad volcánica en el mundo se desarrolla en los océanos, pero en gran parte pasa sin ser observada y es desconocida”, explicó el geólogo marino Bill Chadwick a la agencia Ansa.

“Los terremotos submarinos asociados a este vulcanismo en general son pequeños, y la mayor parte de los instrumentos para el relevamiento están lejos, en tierra firme. Muchas de esas áreas son profundas y no dejan ningún indicio en la superficie, y eso vuelve extremadamente elusivas las erupciones submarinas”, agregó.

La erupción récord en cambio se produjo cerca de la fosa de las Marianas y fue identificada por primera vez en diciembre de 2015 por el vehículo submarino autónomo Sentry, de la Woods Hole Oceanographic Institution.

Un tiempo más tarde el sistema hidrotermal se había poblado de langostas, en tanto especies como anémonas y esponjas aún no habían llegado a colonizar el área.