Luego de haber encendido la polémica con su pedido a la DAIA para desistir de la causa judicial contra CFK, se retractó y dio un paso al costado.

“Consideramos que mantener esa querella es perjudicial para la comunidad en general y afecta en particular a la AMIA en su gestión específica. Cabe recordar que fue la oposición firme de la AMIA la que logró que el pacto de nuestro país con el enemigo de Israel nunca entrara en vigencia”, había expresado el titular de la AMIA, Agustín Zbar, en referencia a la causa contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, que desató una tormenta en el seno de las organizaciones de representación judías. Ahora, después de varios días de polémica, decidió dar un paso al costado.

Lo hizo a través de una carta pública dirigida a la Comisión Directiva de la AMIA, a la comunidad y a la sociedad en su conjunto, que impone un pedido de disculpas que expresa: “Entendí erróneamente que era mejor para preservar a la comunidad de una contienda política de orden nacional, que esa causa en etapa de juicio oral prosiguiera sin la participación de la comunidad como querellante. Por eso impulsamos ese pedido a la DAIA”.

Y agrega: “Muy lejos de mis intenciones estuvo lavar la responsabilidad de los asesinos y todos sus cómplices. Solo perseguía enfatizar que en el futuro fuera el propio Estado quien persiga las condenas. Lamento inmensamente que este pedido haya traído más dolor, enojo y divisiones”.

Tras asumir la responsabilidad “del error cometido”, Zbar pidió nuevamente “disculpas” e informó que solicitó “de manera indeclinable una licencia por tiempo indefinido en mi rol como presidente de la AMIA, para que mis compañeros de Comisión Directiva puedan continuar trabajando con total libertad y no entorpecer el accionar cotidiano de la institución”. (Parlamentario).