Con pedido de publicación-

A partir de los dichos de la Concejal de Unidad Ciudadana Berenice Giménez, la Juventud Radical de Dolores se ve en la necesidad de expresar su total desacuerdo con la insólita e irreal comparación que la misma hace de los ideales de radicales y los kirchneristas.

Muy lejos estamos de poder encontrar similitudes y aún menos poder trazar una comparación entre los ejemplares gobiernos de Illia y de Alfonsín, y la breve trayectoria como concejal de Facundo Celasco con el respeto que nos merece el referente de Unidad Ciudadana.

Como Radicales de buena ley sentimos que los dichos de la Concejal Giménez son una falta de respeto y de total desconocimiento no solo hacia la vasta historia de nuestro centenario partido, sino también nos roza a nosotros como institución del Radicalismo dolorense.

Desde la Conducción de la Juventud Radical de Dolores, le preguntamos a la Concejal Berenice Giménez y, pretendemos una respuesta…

¿Cuáles son los fundamentos que le permiten trazar un paralelo entre dos modelos totalmente antagónicos como el Radicalismo y el Kirchnerismo?

Arturo Illia y Raúl Alfonsín son dos de nuestros grandes próceres caracterizados por la honestidad y la austeridad, y que con el paso del tiempo se han convertido en definiciones políticas que hacen que miremos de dónde venimos y hacia donde queremos conducir las bases del nuevo radicalismo que buscamos aggiornar a los tiempos modernos.

Arturo Illia fue un militante convencido de que debía conducirse hacia la búsqueda de sociedades más justas e igualitarias; entendió a la educación como la entendemos nosotros los radicales, esa herramienta de transformación social ascendente que le abre paso al futuro y al progreso de los miembros que componen una sociedad, y fue así entonces que decidió destinarle durante su gobierno el mayor presupuesto de la historia.

Raúl Alfonsín, el Padre de la Democracia recuperada en la Argentina baso su gobierno sobre dos grandes líneas: la igualdad y la libertad. La libertad que fue recuperada con su liderazgo y su coraje luego de atravesar esas sombras oscuras que hostigaron a nuestro país, sin rencores, pero con memoria, juicio y castigo para que pagaran aquellos que violaron el orden constitucional y la paz en la Argentina. El kirchenerismo, lejos de hacer una defensa real de los Derechos Humanos, sembró miedo designando a Cesar Milani a cargo del Ejército Argentino y desbastaron las Instituciones Públicas generando el descreimiento sobre ellas.

Nosotros, en cambio, somos la vida, somos la paz.

Raúl Alfonsín, abanderado de la democracia y de la República, del diálogo y el consenso, resulta inadmisible que se lo asimile al espacio político que encarna la intolerancia y el desprecio hacia quien piensa distinto, tal como lo hemos visto en los 12 años de gestión kirchnerista donde se persigue a los opositores y se escupe a periodistas y artistas que se han manifestado opositores, en una especie de kermés en la plaza pública.

Y ahora volvemos a preguntarle Doctora Giménez…

¿En dónde encuentra usted las similitudes? ¿Le resulta factible, por ejemplo, realizar una asimilación entre el gobierno de Illia y su pelea contra los laboratorios internacionales para controlar sus precios exorbitantes; y la nulidad de los contratos petroleros que fueron hechos dando la espalda a la ley y al pueblo, y la patria contratista que nos gobernó a los argentinos durante toda una década basada en la estafa por medio de la obra pública con funcionarios enriquecidos, algunos procesados y encarcelados por corrupción y defraudación a la administración pública?

NO señora Giménez, no es factible tal comparación.

Arrogarse provenir del radicalismo nos ofende en la buena fe de todos los radicales, sus declaraciones nos resultan disparatadas, equivocadas e irrespetuosas. Desconocemos cual es el radicalismo del que dice provenir, pero seguros estamos que no es el radicalismo de Alem, de Yrigoyen, de Lebensohn, de Larralde, de Illia y de Alfonsín. Estos hombres y su labor militante es pos de la patria, no se merecen que se los asimile ideológicamente con Facundo Celasco ni con su espacio; ello es irrisorio y pareciera consecuencia de una admiración ciega y exacerbada por la figura del concejal.

Por lo dicho anteriormente manifestamos nuestro enérgico repudio a los dichos de la concejala kirchenerista.

Nicolás Etchart

Delegado Seccional de la Juventud Radical