Tras una nueva crítica, el ministro de Justicia intentó no polemizar con la diputada aunque aclaró que tienen “estilos diferentes”.

Una nueva crítica de la diputada Elisa Carrió contra el ministro de Justicia Germán Garavano volvió a exponer las internas entre dos importantes dirigentes dentro de Cambiemos. Luego de que Lilita lo trató de “imbécil”, el funcionario buscó no aumentar la tensión entre ambos, aunque aseguró que está “acostumbrado” a las críticas de la legisladora ya que tienen “estilos muy diferentes”.

“No tengo trato con imbéciles, por lo general me preservo, de todas maneras la Cámara condenó a los exfiscales en el caso AMIA, donde él ordenó no imputar”, disparó Carrió en una entrevista en LN+, donde añadió: “Este chico no tiene la más pálida idea de la dimensión de las causas que trata. No digo que sea malo, pero ser imbécil también es un error, ¿no?, para ser un ministro de Justicia“.

Tras este fuerte cuestionamiento, Garavano habló con Radio La Red y trató de bajar los decibeles de la interna: “Con la diputada Carrió tenemos estilos muy diferentes, eso está claro. Lo importante es que en Cambiemos no pasa nada“. En esa línea, aseguró que se siente “muy respaldado en el trabajo” por parte del Presidente Mauricio Macri.

La tensión entre la diputada y el ministro de Justicia tiene larga data. La líder de la Coalición Cívica llegó a enfrentarse el año pasado con el presidente Mauricio Macri y hasta impulsó el juicio político en contra del funcionario. La legisladora lleva dos años sin hablarle al titular de la cartera de Justicia a quien acusa de exces

“La abogada de confianza de Carrió debió renunciar a la representación de la querella debido a las reiteradas intromisiones en su trabajo por parte de otro abogado que respondía a órdenes del Ministro y sus asesores, quienes impedían que Stilman desarrollara de manera adecuada su labor como apoderada en el juicio”, consignaron.

El año pasado, la tensión entre ambos se elevó cuando el ministro dijo, pocas horas antes de que Carlos Menem fuera sobreseído por prescripción de la causa armas, que nunca era “bueno para un país que un expresidente esté detenido o se pida su detención”. Por esos dichos, en octubre la diputada impulsó un pedido de juicio político contra Garavano aunque no tuvo quórum suficiente en la Comisión para aprobarlo.

Sin embargo, el ministro sigue sin responder a la confrontación. De hecho, el funcionario minimizó el impacto que representó el pedido de juicio político que impulsó Lilita al señalar que “la diputada Carrió hizo una presentación que está en el ámbito de su competencia, que es algo que respeto, más allá de los matices por distintos roles que cumplimos”. “Por mi parte no he tenido problemas, ni los tendré”, aseguró. (Perfil.com)

ED CP