El magistrado contra quien el Poder Ejecutivo presentó un pedido de juicio político el lunes pasado concurrirá al Congreso para ampliar a partir de las 11 el informe que brindó la semana pasada en Diputados.

Gran expectativa ha despertado la presentación del juez federal Alejo Ramos Padilla ante la Comisión Bicameral de Inteligencia, que preside el senador nacional del radicalismo Juan Carlos Marino, este jueves a partir de las 11 de la mañana.

La reunión se realizará en el Salón Frondizi, ubicado en el quinto piso del edificio Anexo del Senado, un lugar inhabitual para esa comisión, pero que fue elegido estrictamente por una cuestión de espacio. Tal cual se encargó de aclarar el senador Marino, el cambio no afecta en modo alguno el carácter “privado” -no secreto- de la reunión, y la prensa podrá obtener declaraciones del juez y los legisladores al ingreso y egreso de la reunión.

El encuentro que ha despertado gran expectativa por lo que ya expuso el magistrado la semana pasada en la Comisión de Libertad de Expresión sobre una supuesta red de espionaje político y judicial “de magnitudes”.

Al cabo de la presentación del juez, se espera que los legisladores inviten a la bicameral al jefe de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas, para expresar su postura ante la magnitud de las denuncias formuladas.

La causa se inició a partir de una denuncia del productor rural Pedro Etchebest, a quien un supuesto emisario del fiscal Carlos Stornelli le pidió dinero para no involucrarlo en la causa de los cuadernos.

El episodio de la semana pasada volvió a repercutir este miércoles en el Senado, donde el kirchnerismo reclamó airadamente a través de cuestiones de privilegio contra la titular del cuerpo, Gabriela Michetti, la conformación de la Comisión Bicameral de Seguimiento de la Procuración General, ante lo cual el presidente provisional Federico Pinedo aclaró un par de veces que eso correspondía este año a la Cámara baja.

Así y todo hubo fuertes críticas contra el oficialismo y hasta el presidente de la Nación, contra quien el jefe del Frente para la Victoria, Marcelo Fuentes, presentó una cuestión de privilegio.

Sobre el final habló el presidente del interbloque oficialista, Luis Naidenoff, quien criticó que “con absoluta liviandad se dan por sentados ciertos hechos que son motivo de la investigación”, y cuestionó el intento de “instalar un relato de una persecución que no es tal”.

Tras aclarar que no pretendía desconocer la “enorme gravedad de los hechos” denunciados, cuestionó el accionar del juez Ramos Padilla, para justificar la presentación de un pedido de juicio político de parte del Gobierno nacional.

El senador formoseño explicó que “cuando los hechos son de gravedad”, se impone “un fuerte apego al derecho y un juez tiene dos premisas centrales: imparcialidad y mantener la reserva”. Así las cosas, criticó la presentación del magistrado en la Comisión de Libertad de Expresión, que “en una causa que está siendo objeto de investigación, dio por sentados determinados hechos que son motivo de investigación”.

“Cuando se afirma esta idea de organizaciones paraestatales de espionaje judicial, esto ya no es una mera consideración, es una afirmación de una prueba que rompe el principio de la imparcialidad que debe tener un juez”, advirtió Naidenof, y agregó que el Poder Ejecutivo había denunciado para que el Consejo de la Magistratura “verifique y acredite si se dan los supuesos de mal desempeño. Para nosotros, este juez violentó el secreto del sumario”.

El senador Federico Pinedo, que conducía el debate, lo reprendió, aclarándole que las cuestiones de privilegio no eran para cuestionar el accionar de un magistrado, a lo que Naidenoff señaló que él defendía “el accionar del Poder Ejecutivo ante este tipo de maniobra conspirativa. Hacer las cosas en serio es lo que va a hacer mañana la comisión, donde el juez en un sobre lacarado remite determinadas pruebas que pueden comprometeir a determinadas organizaciones del Estado, pero no un show como la semana pasada”. (Parlamentario).