Boca Juniors y Rosario Central se enfrentarán mañana en Mendoza para definir al campeón de la Supercopa Argentina en un partido que promete un marco imponente y que tiene a los “xeneizes” como favoritos para lograr el primer título en el ciclo del entrenador Gustavo Alfaro.

El encuentro se jugará a partir de las 21.10 en el estadio Malvinas Argentinas, de Mendoza, con público de ambos clubes, será arbitrado por Fernando Rapallini y televisado por la señal de cable TyC Sports.

Boca, campeón de la Superliga de la temporada 2017/2018, buscará con Alfaro un trofeo que nunca pudo alcanzar desde que fue creado en 2012.

Los “xeneizes” perdieron las finales en 2012 con Arsenal de Sarandí; en 2015 frente a San Lorenzo y en 2017 la recordada definición con River.

Central, por su parte, ganador de la Copa Argentina 2018, es consciente de que no asumirá la final en su mejor momento, pero confía en el talismán que representa su DT Diego Cocca, quien nunca perdió un partido ante Boca, ya que lo enfrentó seis veces con cinco triunfos y un empate, repartidos en sus pasos como entrenador por Godoy Cruz de Mendoza, Gimnasia y Esgrima La Plata y Racing Club.

El equipo rosarino no atraviesa un buen momento, de hecho entre Superliga, Copa Libertadores, Copa Argentina y Copa de la Superliga apenas ganó dos partidos sobre 19 jugados, y fue eliminado rápido de las tres copas, eso sumado a que comenzará la próxima temporada comprometido con el promedio para el descenso.

De todas maneras, se trata de una final a partido único y eso, sumado a lo imprevisible que es el fútbol argentino, equiparan las fuerzas más allá del momento de uno y de otro.

En Boca, Alfaro diagramó un equipo en el que juntó a Carlos Tevez, Mauro Zárate y Emmanuel Reynoso, tres talentosos, pero sin Nahitan Nández, con una lesión que lo mantiene en duda, aunque será esperado hasta último momento.

La gran incógnita de Boca pasa por el estado del uruguayo Nández, quien padece un fuerte traumatismo sin lesión ósea en el pie derecho, producto de un golpe que sufrió del mediocampista Hernán Bernardello el domingo último, en ocasión del partido que los “xeneizes” le ganaron a Godoy Cruz en Mendoza por 2-1, por los octavos de final de la Copa de la Superliga.

Nández, una de las piezas claves del Boca, será aguardado hasta último momento para que pueda estar ante Central y, si es de la partida, el que saldrá será “Bebelo” Reynoso.

En Central, el DT Cocca decidió apostar fuerte y excluyó de la formación titular a dos pesos pesados como Néstor Ortigoza y Fernando Zampedri, además de haber ensayado toda la semana con dos esquemas distintos, el 4-4-2 que más lo seduce y un 5-3-2 algo más cauteloso.
En el caso de que el ex exitoso entrenador de Racing Club se incline por el 4-4-2, jugará Gonzalo Bettini de lateral derecho y Nahuel Molina se sumará al mediocampo, para acompañar al doble cinco que componen Fabián Rinaudo y Rodrigo Villagra.

Pero si Cocca opta por un esquema 5-3-2 saldrá del equipo Bettini y jugarán Molina y Facundo Almada junto a Matías Caruzzo, Miguel Barbieri y el chileno Alfonso Parot en la defensa.

Lo que es seguro es que en ofensiva estarán Maximiliano Lovera y el cordobés Claudio Riaño, ya que el DT prefiere dos delanteros rápidos, con movilidad y no tan estáticos como Zampedri.

El desafío de Boca será generar las situaciones para que el “Pipa” Benedetto quede en posición de gol, y por eso será interesante juntar a Tevez con Zárate y más aún si se suma “Bebelo” Reynoso, aunque si finalmente juega Nández, también suele llegar seguido al arco contrario.

Lo cierto es que Boca deberá plasmar en la cancha ese favoritismo que se le adjudica de antemano ante un rival como Central que siempre le trae complicaciones.

En ese sentido, el último triunfo de Boca sobre Central fue el 4 de noviembre de 2015 en la final de la Copa Argentina (2-0), luego se enfrentaron en forma oficial otras seis veces, con cuatro triunfos de los rosarinos y dos empates.