Vélez y Boca igualaron sin goles en el partido de ida de los cuartos de final de la Superliga, que tuvo la vuelta de Mauro Zárate al José Amalfitani como un condimento extra. Hubo pancartas e insultos para el delantero. Y también pierna fuerte para todos.

El nerviosismo de las tribunas se trasladó al campo de juego en el primer tiempo. Es cierto, el Fortín fue un poco más que su rival, pero casi nunca logró claridad en los últimos metros. La mejor: un contraataque comandado por Thiago Almada que Matías Vargas no supo cómo definir. La respuesta del Xeneize llegó con un cabezazo de Carlos Izquierdoz que salió desviado.

El segundo tiempo siguió en la misma tónica: pierna fuerte y poco juego. Aun así, Vélez se las ingenió para llevar riesgo al arco rival. Y si no se puso en ventaja fue por el travesaño, donde se estrelló un cabezazo de Leandro Fernández, o por Esteban Andrada, quien tapó todo lo que le tiraron, una de ellas un cabezazo a quemarropa de Pablo Galdames.

Con el empate 0-0, la serie quedó abierta hasta el jueves que viene, cuando se enfrenten en La Bombonera a partir de las 21.10. Vélez deberá afinar la puntería si quiere seguir con vida; Boca, por su parte, tendrá que mejorar muchísimo.(TyC Sports)