Sé que me vas a extrañar, pero no pienses que yo te olvidaré, o dejaré de amarte, sólo no estaré físicamente alrededor tuyo.

No estés triste pensando en mí. Éste es un lugar realmente maravilloso, muchos me reconocieron tan pronto llegué aquí y me mostraron el lugar, pero tomará un largo tiempo verlo todo. Los ángeles son extraordinarios. Me encanta verlos volar. … y ¿sabes? Jesús no se parece a ninguna de las fotos que pintan de él. Aún así tan pronto lo vi, lo reconocí, sabía que era él, Jesús mismo me llevó a conocer a Dios! Y sabes qué? Dios me sentó en sus rodillas y habló conmigo de su infinito amor por mí.

Ahí fue cuando le dije que yo quería escribirte una carta y decirte cómo me siento ahora.. Dios me dio papel y su pluma personal para que yo te escribiera esta carta. No importa el nombre del ángel que te llevó esta carta. Dios me dijo que te contestara una de las preguntas que le hiciste…

“Dónde estaba él cuando yo lo necesitaba?’ “Dios me dijo que estaba en el mismo lugar conmigo, como cuando Su hijo Jesús estaba en la cruz”. Él estaba justo ahí, según está siempre con todas sus pequeñas criaturas.. Tengo que devolverle la pluma a Dios ahora. Él la necesita para escribir más nombres en el Libro de la Vida.

Que tus lágrimas no te impidan ver las estrellas, no te dejes apagar por favor, CUANDO MAS TE RÍES MAS BRILLO. No me busques en todos lados, no es necesario porque yo estoy ahí.. en tu alma cerquita de tu corazón velando y orando por ti… SIEMPRE!!!

Oh, olvidé decirte… Ya no me duele más.. Ya no siento ningún dolor… Estoy feliz. Por eso Él envió el ángel de la misericordia a rescatarme…

Firmado con el amor de Dios, Jesús y Yo…