La senadora nacional lo anunció a través de su cuenta de Twitter, en el que pronunció un renunciamiento a ser primera en la fórmula, cediendo ese lugar a quien fuera su jefe de Gabinete durante su primera presidencia.

La expresidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner anunció este sábado a través de un audio posteado en su cuenta de Twitter que le propuso a Alberto Fernández que sea su compañero de fórmula, pero no como vice, sino siendo ella su segunda. Le propuso, dijo, “que encabece la fórmula que integraremos juntos, él como candidato a presidente y yo como candidata a vice, para participar de las elecciones PASO”.

La sorpresiva noticia destinada a tener un alto impacto en toda la política se conoció a través de un audio con la voz de la exmandataria y que tiene al principio imágenes de ella junto a Néstor Kirchner; él asumiendo su presidencia, y ella asumiendo las suyas. Todo esto a punto de cumplirse el 25 de mayo próximo 16 años de la asunción de su asunción como presidente “de un país devastado”, como apunta en el mensaje. Allí asegura que “nunca me desvelaron los cargos políticos, ni tampoco fueron mi principal motivación. Tal vez porque pertenezco a una generación que no buscaba un lugar en las listas, sino un lugar en la historia”.

Señala no obstante que “los cargos son también herramientas para llevar adelante ideales, las convicciones, las utopías”.

“Después de haber sido dos veces presidenta de este país”, apunta que sigue “más convencida que nunca” de que “la expectativa o la ambición personal tienen que estar subordinadas al interés general”, y en un claro mensaje al Partido Justicialista expresa que “ese principio siempre remanido y repetido, y tantas veces incumplido del peronismo de ‘primero la Patria, después el movimiento y por último los hombres’, bueno, creo que es hora de hacerlo realidad, no solo de palabra, sino de una vez por todas. Y no solo con palabras, sino también con los hechos y, sobre todo, las conductas”.

En el video, titulado “En la Semana de Mayo, reflexiones y decisiones”, Cristina señala que “en este caso sería ‘Primero la Patria, segundo el movimiento y por último, una mujer”.

“Le he pedido a Alberto Fernández que encabece la fórmula que integraremos juntos, él como candidato a presidente y yo como candidata a vice, para participar en las próximas elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias”, anuncia finalmente. Apunta que a ese dirigente lo conoce desde hace más de 20 años y admite que con él “tuvimos también diferencias. Tan cierto como que fue jefe de Gabinete de Néstor durante toda su presidencia. Y lo vi junto a él, decidir, organizar, acordar, y buscar siempre la mayor amplitud posible del gobierno”.

Advierte que “aquellos fueron tiempos muy difíciles, pero estos que estamos viviendo hoy los argentinos y las argentinas son realmente dramáticos. Nunca tantos y tantas durmiendo en la calle. Nunca tantos y tantas con problemas de comida, de trabajo. Nunca tantos y tantas desesperados llorando frente a una factura impagable de luz o de gas”.

“Y si miramos el Estado… ay, Dios mío, la deuda externa en dólares contraída en apenas 3 años es más grande que la que Néstor recibió defaulteada. Eso sí, con un agravante todavía, casi el 40% es con el Fondo Monetario Internacional”, agrega, calificando de “apabullante e innecesario endeudamiento de nuestro país”, que “comienza a mostrar en este presente los primeros síntomas de una realidad que será muy difícil de revertir, sobre todo si anteponemos los nombres y las ubicaciones personales al desafío de constituir una coalición electoral no solo capaz de resultar triunfante en las próximas elecciones, sino también que aquello por lo que se convoca a la sociedad pueda ser cumplido”.

Con imágenes en ese instante de Mauricio Macri festejando, habla de “estafa electoral que facilitó” su llegada al poder y alerta contra “una nueva frustración que, no tengo dudas, sumergería a la Argentina en el peor de los infiernos”.

“Esta fórmula que proponemos estoy convencida de que es la que mejor expresa lo que en este momento en la Argentina se necesita para convocar a los más amplios sectores sociales y políticos, y económicos también. No solo para ganar la elección, sino para gobernar”, agrega Cristina Kirchner.

En ese sentido pide que quede en claro que “se va a tratar de gobernar una Argentina otra vez en ruinas, con un pueblo otra vez empobrecido”. Allí muestra imágenes suyas de su visita al PJ el martes pasado y sostiene que “está claro que la coalición que gobierne tendrá que ser mucho más amplia que la que haya ganado las elecciones”.

“Estoy convencida de que este es el mejor aporte que puedo hacerle a mi país. Se los dije días pasados en la sede del Partido Justicialista: los dirigentes debemos dejar de lado las ambiciones y las vanidades personales, y yo estoy dispuesta a aportar desde el lugar que pueda ser más útil. Tal vez ese día, cuando dije eso, algunos y algunas pensaron que era una de las tantas fórmulas de rigor, tan naturales, tan presentes siempre en todo encuentro político, pero no, no es así”.

Cristina llama entonces a “una unidad que comience a ordenarles la vida que con tanta perversidad este gobierno les desordenó (a los argentinos) en solo algo más de 3 años. Creo, sinceramente, que este es el camino”. Luego alerta sobre los tiempos “álgidos” del mundo y llama a que “esta disputa por el poder mundial no nos arrastre a una mayor dependencia y pobreza”, y agrega que “lo podemos hacer, lo sabemos hacer… Es más, tenemos que hacerlo”.

Reitera a continuación que “más que ganar una elección necesitamos de hombres y mujeres que puedan gobernar una Argentina que se encuentra en una situación de empobrecimiento y endeudamiento peor que la de 2001. Y que tenga la suficiente amplitud de ideas y de sectores políticos para representar con compromiso el interés nacional”.

“No se trata de volver al pasado, ni de repetir lo que hicimos de 2003 al 2015”, señala, apuntando que “el mundo es distinto y nosotros también”, agrega, para denunciar luego una “feroz y despiadada campaña de mentiras y difamaciones” desde que dejó el Gobierno, contra ella, su familia y su Gobierno. “No es casual que esas mentiras, difamación y odio, les ha servido a aquellos que las instalaron para beneficiarse en lo económico hasta límites nunca vistos. Y todo aquello a costa del más fenomenal endeudamiento de la Nación, y del peor y más rápido empobrecimiento del pueblo argentino”.

Cristina dice no estar guiada ni por el odio ni el rencor, y asegura que la suya es “una contribución a la construcción de un país distinto, que la tomo como una inmensa responsabilidad frente a la historia”. En ese marco recuerda su propuesta de “un nuevo contrato social de ciudadanía responsable”, que interpreta como “la búsqueda de una mirada práctica que genere una base de orden. Un nuevo orden que permita el desarrollo individual de las personas dentro de las condiciones humanas y espirituales, pero siempre en el marco de una realización social y colectiva para evitar que el esfuerzo de cada argentino y cada argentina termine siendo devorado por el egoísmo y el individualismo”.

El mensaje termina llamando a estrechar filas “acompañando una fórmula, militando y trabajando con alegría y esperanza, porque el triunfo depende de nosotros mismos y de lo que cada uno de nosotros vaya aportando”.