Los “Cafeteros” le ganaron al equipo dirigido por Scaloni por 2 a 0, con goles de Martínez y Zapata, ambos en el segundo tiempo.

Los 25′ de dominio de Argentina y algunas llegadas que no se pudieron concretar, no tienen que confundir el balance. El partido de la Selección Nacional ante Colombia, en el debut de la Copa América de Brasil, fue malo, se ratificó que es un equipo que no tiene identidad, que no se sabe a lo que juega y que el sistema que propuso no le dio resultado ni a la hora de la recuperación ni a la de la elaboración. Tras sostener el cero en un flojísimo primer tiempo, cambió la cara en el complemento, pero ahí llegaron los goles de Martínez y Zapata para una victoria justa por 2 a 0 de los “cafeteros” sobre un conjunto de Lionel Scaloni que deberá mejorar mucho.

Si alguien creía que el debut de Argentina en el Mundial iba a cambiar la cabeza de la gente y, a partir de ahí, se empezaría a entusiasmar con la Copa América, en el primer tiempo hicieron todo lo posible para que siga pasando inadvertida, mirada de reojo y con cierto recelo con el entrenador y muchos jugadores. El papel de la Selección Nacional en esos 45′ iniciales, fue triste. El planteo, que se sabía en la previa, lo iba a sufrir, lo sufrió. Perdió ampliamente en la mitad de la cancha, no tuvo recuperación ni juego, no pudo llevarle la pelota a los de arriba, terminó abusando del pelotazo para Agüero que era superado en talla por los centrales colombianos y Messi, como mucho, recibió 4 pelotas y salvo una falta que recibió, el resto las perdió. David Ospina apenas tocó 3 veces el balón en esa etapa, una no valía por offside y las otras fueron con el pie.

De entrada, Rodríguez y Paredes se desdoblaron para presionar y quitar, pero duró 10 minutos. Ahí se empezó a ver la diferencia de un equipo trabajado, con identidad, contra uno improvisado. Y la movilidad de Cuadrado y James Rodríguez fue un dolor de cabeza, el ingreso de Martínez por el lesionado Muriel también complicó a los de Scaloni y todo lo que pasó tuvo olor a café. Quizá sin tanta claridad en los metros finales, pero de todas maneras con un par de ocasiones claras para irse en ventaja al descanso. También, vale decirlo, debió quedarse con un hombre menos por un fuerte golpe de puño de Radamel Falcao a Paredes que el chileno Tobar sancionó con amarilla y el VAR no le informó la gravedad para mandar a las duchas al capitán cafetero.

Los retos en el vestuario dieron resultado y el cambio de Rodrigo De Paul también. Porque el ingreso del exRacing por un apático Di María, le dio mayor frescura a la Selección, no se estancó por la izquierda, se juntó adentro y contagió al resto que mostró una actitud totalmente diferente. Paredes se adueñó de la mitad de la cancha y Messi se soltó, empezó a correr y a generar a espaldas de Barrios. El exBoca avisó con un buen derechazo desde lejos y exigió con una volea espectacular a Ospina ingresando por derecha. En el medio, mayor volumen de juego, más presión y ningún sobresalto. Una delicia de Messi con un caño sobre Mina fue desactivado por un cruce perfecto de Wilmar Barrios, la gran figura de la tarde. El “10” argentino tuvo la apertura del marcador promediando la etapa cuando Ospina sacó un buen cabezazo de Otamendi de pique al piso y el capitán no le pudo dar dirección al rebote.

Sin embargo, en el mejor momento de Argentina, Roger Martínez rompió los esquemas. El exAldosivi, de muy buen ingreso, recibió por izquierda un cambio de frente de James y el resto fue todo de él. Enganchó hacia dentro, dejó en el camino a Saravia que sacó el pie para no cometerle penal y antes del cierre de Pizarro, sacó un derechazo perfecto, que se clavó en el segundo palo de Armani para convertir el 1 a 0 para los de Queiroz a 20′ del final. Con la desventaja, Scaloni gastó el último cambio e, increíblemente, mandó a Matías Suárez por Agüero, perdió al único delantero natural y sumó juego pero sin presencia ofensiva. Encima, enseguida Colombia dibujó una excelente maniobra colectiva, se juntaron los tres que entraron, Lerman buscó a Martínez, el autor del primer gol desbordó y metió el centro perfecto para que Duván Zapata en la primera que tocó, se arroje y ponga el pie derecho para sentenciar a Armani y sellar el 2 a 0 definitivo.

Pobre debut argentino. Apenas un ratito del complemento que fue bueno, pero nada más. Demasiado poco para una Selección que no funciona como equipo pero que tiene nombres para dar algo más.