La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, supervisó este jueves en el distrito de Roque Pérez las obras hidráulicas del Plan Maestro del Río Salado, que actualmente está en la cuarta y última etapa y en la que se invirtieron USD 676 millones, se informó oficialmente.

Vidal realizó la recorrida acompañada por el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia, Roberto Gigante; el subsecretario de Asuntos Municipales bonaerense, Alex Campbell; el diputado nacional Daniel Lipovetzky y la diputada provincial Alejandra Lordén, entre otros.

Según precisaron desde el gobierno bonaerense, el Plan Maestro del Río Salado es la obra hidráulica y de protección de inundaciones más grande que se está realizando en todo el país y que se ejecuta en conjunto con el gobierno nacional.

Según un comunicado, la mega obra se extiende sobre 55 municipios, beneficiará a 200 mil bonaerenses de manera directa y mejorará la calidad de vida de 1.4 millones de personas de manera indirecta.

Además, una vez finalizados los trabajos, permitirán recuperar un millón de hectáreas en una de las zonas más productivas de Argentina.

Sus principales objetivos son adecuar, ensanchar y profundizar el cauce del río para permitir su escurrimiento y así reducir los impactos negativos que tienen las recurrentes inundaciones y sequías en la economía de la cuenca.

Asimismo, permitirá preservar y desarrollar el valor ambiental especialmente de los humedales, los recursos hídricos y la calidad del suelo.

Vidal visitó hoy el Tramo IV de 34 kilómetros sobre el Río, donde trabajan tres máquinas que realizan dragados para mejorar la capacidad de drenaje del agua.

Allí se realiza una canalización mediante el ensanche y profundización del río, que se inicia a partir del Puente Caminero que une la localidad de Carlos Beguerie con las ciudades de Lobos y San Miguel del Monte, hasta el puente de la ruta nacional 205.