Anoche un nuevo sismo de 7,1 grados de magnitud le sucedió a otro de menor magnitud. Hasta el momento no se reportaron víctimas fatales.

Impresionantes imágenes como piscinas que se mueven como si fueran mares bravos o el susto que se llevaron en directo unos presentadores de televisión cuando todo se puso a temblar fueron algunas de las imágenes que dejó el último movimiento telúrico.

Las autoridades no reportan hasta ahora fallecidos, aunque la prensa local daba cuenta de heridos y de casas incendiadas por fugas de gas, reportó la agencia de noticias.

El temblor se reportó a las 20:19 del viernes (después de la medianoche de Argentina), según el Servicio Geológico de Estados Unidos, a 17 kilómetros de la pequeña ciudad de Ridgecrest, 240 km al noreste de Los Ángeles, donde también se sintió el movimiento.

En esa misma región se registró en la mañana del jueves un sismo de magnitud 6,4, hasta ese momento el más fuerte en dos décadas, y más de un centenar de temblores sacudieron esta área en los últimos diez días.