La exmandataria presentó su libro “Sinceramente” en Santa Cruz, donde acusó al Gobierno macrista de mentir, reconoció que en su Gobierno hubo inflación pero no como ahora, y criticó fuerte el endeudamiento. También hizo vagas referencias a Pichetto.

En una nueva presentación de “Sinceramente”, la candidata a vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, cuestionó lo que definió como “campaña sucia y violenta” que a su juicio ha lanzado el Gobierno, atribuyéndolo a que no tiene propuestas.

Criticó el endeudamiento actual, y cuestionó al Fondo Monetario por haberle permitido utilizar el dinero prestado para sostener el precio del dólar, trasgrediendo la Carta Orgánica de ese organismo. “Conmigo había capitalismo en la Argentina”, le contestó al senador Pichetto.

El evento en Río Gallegos arrancó con una referencia a dichos expresados en la última presentación del libro, hace tres semanas en el Chaco, donde se hizo referencia a la publicidad actual del Banco Galicia en la que se habla de préstamos otorgados como adelantos de sueldo, a los que Cristina contrastó con los que se ofrecían en su época para viajar al exterior, por ejemplo. En esa oportunidad Cristina citó como “compañera” a Paola Barrientos, la actriz que antes trabajaba en la publicidad, a lo que su reemplazante contestó con un tuit diciendo que ella también era “compañera”. Lo que le valió, dijo la expresidenta, que la criticaran fuertemente en las redes sociales.

“Se lanzaron los trolls, obviamente pagados por todos los argentinos, con un grado de violencia tal que la piba bajó el tuit”, señaló Cristina, que tomó ese episodio como “premonitorio de lo que vino después”, en referencia a las críticas del oficialismo dirigidas al kirchnerismo en esta campaña. “Me tiene preocupada la campaña sucia y violenta”, dijo, asegurando que es algo característico de “cuando no tenés propuestas… O cuando mentiste mucho y tenés que ocultar lo que mentiste”.

A juicio de Cristina Fernández, “enfrentamos una nueva campaña en la cual ya no pueden hacer promesas”, señaló en referencia al Gobierno, al que acusó de no haberlas cumplido. Aunque luego aclaró que ella hace una diferencia entre “promesas y mentiras; son cosas diferentes”. Y agregó que en 1983 “hubo promesas que no pudieron cumplirse, pero no eran mentiras”, en cambio con este Gobierno sostuvo que se trató de “mentiras”, y citó los casos de que “ningún trabajador va a pagar impuesto a las Ganancias; los jubilados van a tener todos los remedios que quieran; nadie va a perder nada de lo que tenga; solo vamos a cambiar lo que está mal y mantener lo que está bien… Nunca intentaron hacer eso, hicieron lo contrario”, afirmó.

La senadora nacional consideró que “todo eso ha generado esta campaña sucia, violenta, porque no hay promesas y hay una natural y lógica confrontación entre lo que se dijo y lo que pasó, y esta realidad que enfrentamos los argentinos”. Así las cosas, sostuvo que ante “la falta de propuestas y la tragedia económica y social que vive el país, ¿qué otra cosa que campaña sucia y violencia pueden hacer? ¿Qué pueden mostrar? Nada”.

Luego aludió sin nombrar al candidato a vicepresidente del oficialismo, Miguel Pichetto, cuando su interlocutor recordó que alguien había tildado a Axel Kicillof de “marxista”. “Esos son los más antiguos -apuntó Cristina-. Son prehistóricos”.

“Son violentos y generan violencia verbal con las palabras”, agregó Cristina, quien luego aludió divertida a un video que circula, del acto de Mauricio Macri esta última semana en Córdoba, en la que se escucha un tema cuartetero del hijo de Rodrigo Bueno, que menciona la palabra “mentiroso”. “Cuando se da cuenta Macri, se va del escenario… dirían los psicólogos que en algún momento el subconsciente te traiciona”, señaló, sugiriendo que vean el video. “Es imperdible, además la letra del cuarteto parece hecha para él… Pero hay que reconocer que es inteligente. Es el único que se dio cuenta, los demás seguían bailando”.

Insistiendo con el tema de la supuesta “campaña sucia”, Cristina dijo estimar que ella está “en el podio del objeto de violencia y campaña sucia que se tenga memoria”, pero aclaró que eso la tenía sin cuidado. “Me parece que en un país donde 8 personas mueren de frío, siete mil personas viven en la calle en Buenos Aires, con bebés y niños, lo nuestro es anecdótico. Eso es lo que hay que cambiar de vuelta”.

En otro pasaje de su presentación en Río Gallegos, Cristina calificó de “impresionante” los dichos del ministro Oscar Aguad minimizando los episodios de Semana Santa que encabezó en 1987 Aldo Rico.

Más adelante la candidata a vicepresidente de la Nación recordó que en las presidencias kirchneristas “probamos que se podía estar sin el Fondo Monetario monitoreando; le pagamos al Fondo uno arriba del otro, y era deuda que no habíamos tomado nosotros. Pagamos toda la deuda que nunca habíamos tomado”.

A propósito de su presencia en Santa Cruz, recordó la vez en que la gobernación fue atacada cuando ella había ido con su nieta a cenar con su cuñada, la gobernadora Alicia Kirchner. Sostuvo que “desde que la oposición no pudo ganar la gobernación, hubo un claro intento de desestabilización, de que el gobierno no terminara”, y aseguró que entonces un dirigente político sugirió que quemaran la gobernación “con Cristina adentro”.

“Fue un episodio muy feo, no se lo deseo a nadie”, evocó.

Luego volvió sobre el tema del endeudamiento y aseguró que al finalizar el tercer gobierno kirchnerista “la deuda externa había dejado de ser un condicionante; teníamos el 13% del PBI en dólares; al FMI no le debíamos nada”, y lo diferenció con que en la actualidad “se pasó de deberle 0 pesos al FMI a deberle 57 mil millones de dólares. ¿Y nos quieren convencer de que no tienen nada que ver en todo lo que pasó?”.

Aseguró haberse ido con el 5,9% de desocupación, 2la marca más baja de las últimas décadas. Habíamos terminado con el desempleo y el tema de la deuda, y hoy estamos con lo mismo. Teníamos inflación, sí, hay que reconocerlo, pero no era este aumento de precios, la gente podía ir al supermercado… Hoy la gente no va más al supermercado, tiene miedo de ir. ¿qué fue lo que pasó en tres años y medio?”.

Una y otra vez Cristina insistió que la tiene “muy mal el tema de la deuda que han contraído. Tampoco los ves en ninguna parte los 157 mil millones de dólares… ¿Dónde están? Esta es la pregunta que tenemos que hacernos”.

En ese sentido sostuvo que así como después de la dictadura “hubo una decisión del alfonsinismo de hacerle el juicio a las juntas, nosotros vamos a tener que ver qué pasó en estos tres años y medio con estos 157 mil millones de dólares”.

Aclaró Cristina que “no estoy diciendo, como dice la izquierda, que no vamos a pagar nada; tenemos que ponerle punto final, un corte, a estos que vienen a endeudar”. Y luego insistió en que “hay que ver esto, pero no para no pagar, sino para ver quién tiene que pagar, que es otra cosa. Quiero que se discuta quién tiene que pagar. ¿Qué vamos a decirle, de vuelta a los jubilados, los trabajadores, los cartoneros de Juan Grabios? ¿De dónde van a sacar los dólares para pagar la deuda? Eso tendríamos que estar analizando los argentinos, pero no puede ser…”.

“La guita entró, yo qiuero saber quién se la llevó, porque quiero pedirle que la pague ese, en todo caso”, enfatizó.

En ese marco mencionó a su compañero de fórmula, Alberto Fernández, recordando que él tomó contacto en los inicios del gobierno de Néstor Kirchner con las autoridades del FMI. “El les dijo en ese momento que nosotros para pagar teníamos que crecer primero. Esto fue lo que les dijo, no podemos pagar si no crecemos”, apuntó, alertando que “en este caso puntual, el Fondo le permitió hacer cosa al Gobierno que están prohibidas por la propia Carta Orgánica del FMI”, y cuestionó a ese organismo por haber trasgredido esas reglas. “El Fondo violó las disposiciones de su propia Carta Orgánica y le permitió (al Gobierno actual) el tema de la fuga de dólares que se está produciendo. Eso también hay que mirarlo, porque no somos una republiqueta bananera. Somos un país que merece ser escuchado. ¿Por qué tengo que aceptar que se violen las reglas y después me hagan pagar a mí las consecuencias de haberlas violado”.

Sobre el final, volvió a responderle a Pichetto sin mencionarlo. Lo hizo cuando se refirió al consumismo que había durante su gobierno. “Conmigo había capitalismo en la Argentina; no me jodan más con el capitalismo”, remató.