El periodista y escritor cree que el candidato se prepara para seguir la tradición del peronismo: “traicionar al kingmaker, al hacedor de reyes”.

El periodista y escritor Martín Caparrós concedió una extensa entrevista al diario chileno La Tercera en el que analizó la situación política y económica de la Argentina. Se refirió, especialmente, al peronismo, que “tiene una larga tradición de traicionar al kingmaker, al hacedor de reyes”. “Todos los reyes peronistas lo fueron porque un kingmaker los puso allí y todos lo defenestraron. El último fue Néstor Kirchner, que fue puesto ahí por Duhalde y luego se deshizo de él”, explicó.

En ese sentido, Caparrós cree que el candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández “va a hacer todo lo posible por cumplir con esa tradición” y deshacerse de su compañera de fórmula y quien lo eligió como candidato: “Con cuidado, con esas maneras tan amables que intenta aparentar, porque aún no tiene el poder para enfrentarla”.

Según Caparrós, Fernández “tiene muy claro que lo que necesita es acumular ese poder” y, según dijo a su entrevistador, “ya está buscando complicidades con los gobernadores, con los medios que se pelearon con Cristina” y “va a buscar apoyo en ciertos empresarios”. Fernández “está armando todo su aparato de poder para no depender de ella y, eventualmente, agradecerle los servicios prestados y mandarla a cuidar a sus nietos”.

Analizando los inesperados resultados de las elecciones primarias del 11 de agosto, Caparrós explicó en la entrevista que “el macrismo vino a decir que el Estado no podía seguir gastando lo que no tiene, lo cual es razonable pero si lo único que ofreces para sostener ese relato son penurias, nadie va a agradecértelo”. En su parecer, el gobierno de Mauricio Macri “no supo crear una épica de la recuperación” ya que “pensaron la recuperación como los empresarios ricos”.

Caparrós asegura que el resultado electoral es producto de “mucha gente que se sintió legítimamente engañada y abandonada” por Macri. “Cuando el problema es ir al supermercado y no poder comprar lo que necesitas, que alguien sea un poco autoritario o corrupto te importa muy poco”, analizó. “Su único argumento para ser reelegidos, que era el miedo al supuesto talante autoritario y corrupto del kirchnerismo, es un lujo para épocas de una mínima prosperidad”.

En cuanto al kirchnerismo, dijo: “Lo que define a un gobierno de izquierda es distribuir la riqueza y mejorar las prestaciones que necesitan los más pobres, y no hizo nada de eso”. “Los seguidores del kirchnerismo quizás votaron con esperanza, pero la gente que inclinó la balanza votó más bien con resignación”, analiza. “Habría que admitir que el voto electoral tampoco garantiza una ciudadanía responsable”, sentencia. (Perfil.com).

D.S.