El candidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio y senador nacional, Miguel Ángel Pichetto, dijo hoy que el mensaje de la Iglesia dado el domingo en Salta al presidente Mauricio Macri fue “muy pobre”, y calificó de “muy grave” el documento previo que repudió su presencia en esa provincia. Además, se quejó del trato que recibió el jefe de Estado, al afirmar que debería haber sido “más respetuoso”.

Pichetto hizo estas manifestaciones en una conferencia de prensa en el palacio legislativo de San Luis, en medio de su visita, en compañía del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, para inaugurar una peatonal de 800 metros en la ciudad de La Punta, a 17 kilómetros de la capital de la provincial.

El candidato dijo también que, luego del mensaje de la Iglesia, el acto se desarrolló de manera “razonable, aun con algunas expresiones del padre que dio la misa”. Pero fue más allá al asegurar que la Iglesia “tiene una visión equivocada” al señalar que la Argentina tiene una emergencia alimentaria.

“Creo que hay una emergencia social”, distinguió, y negó que el país viva problemas alimentarios “extremos o graves”. Destacó las políticas del Gobierno nacional impulsadas “desde el Presidente y desde la ministra de Acción Social” que llega a “muchísima gente” a través de los planes sociales que están bancarizados y de otros, distinguió, que están manejados por los “gerentes de la pobreza”.

De esta manera, Pichetto cruzó al arzobispo Mario Antonio Cargnello, que el domingo se refirió a la pobreza y le habló directamente al Presidente. “Mauricio, has hablado de pobreza, llévate el rostro de los pobres, que son argentinos, dignos, respetuosos y merecen que nos pongamos de rodillas delante de ellos”, expresó el Arzobispo.

Las palabras del religioso generaron malestar en el oficialismo. Uno de los primeros en salir en defensa de Macri, y hasta de la propia Iglesia, fue el senador Esteban Bullrich, quien afirmó que “sería un error creer que el mensaje fue solamente” para el Presidente.