Estamos transitando simbólicamente la semana de la Enfermedad de Alzheimer, con motivo de la concientización de la población, del ámbito médico y de los dirigentes políticos.

Una enfermedad que afecta gravemente el juicio y las funciones cognitivas, cuyo número de casos aumenta dramáticamente año a año. En Argentina actualmente hay medio millón de personas con Alzheimer, y la perspectiva de incremento de dichos pacientes es alarmante, al punto de transformarse en un problema de salud pública que debería estar en la agenda de las máximas autoridades sanitarias del país.

La importancia de tomar políticas públicas para el acceso a la atención de la población, la información seria, métodos de diagnóstico, tratamientos no farmacológicos y acceso a medicamentos es vital para poder anticiparse a ésta inexorable verdad de la epidemiología.

Lo recién enumerado es mucho más barato para el estado que un enfermo con Alzheimer avanzado.

Es nuestro deber y sobre todo en ésta semana, informar y prevenir sobre ésta enfermedad.

Algunos de los factores de riesgo para desarrollar demencias son:

*Colesterol elevado
*Diabetes
*Consumo de alcohol
*Sedentarismo
*Mala alimentación
*Hipertensión Arterial
*Tabaquismo
*Estrés
*Obesidad
Como verán existen muchas maneras de poder prevenir ésta enfermedad. El corazón y el cerebro son dos órganos que sufren casi por las mismas causas.

Así como se hacen estudios para evaluar el impacto de dichos factores de riesgo en la función cardíaca, todo mayor de 60 años debería (por supuesto que asesorado por su médico de cabecera) evaluar también el impacto cognitivo que pudieran ocasionar los elementos de esa lista. Diagnosticar a tiempo un deterioro cognitivo leve puede mejorar notablemente la calidad de vida y, en casos graves, retrasar la aparición de una demencia.

Hospital Ismael Ferrari de Tordillo.