El 14 de octubre de cada año fue la fecha instaurada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el propósito de incentivar a todas las personas del mundo el querer ser donantes y así salvar la vida de otras personas menos afortunadas en lo que respecta a la salud física.

Legalmente existen dos tipos de donaciones de órganos:

• Donación tácita: Es una de las más comunes, se trata de la falta de negación o de un documento que exprese clara y objetivamente que esa persona se niega a que, después de su muerte, sus órganos y tejidos se utilicen para salvar la vida de otras personas. Claro está, que siempre la familia puede negarse.

• Donación expresa: Aquí si existe un documento en que la persona afirma que desea donar su cuerpo para ayudar a la ciencia médica y salvar la vida de otros individuos, después de su fallecimiento.

Al momento de escoger un donador es importante saber las razones que causaron la muerte de esa persona. Individuos con cáncer u otras enfermedades degenerativas, no son aptos para donar sus órganos y los médicos están en la obligación de rechazarlos, a menos que esos órganos y tejidos sean para el estudio de la enfermedad.