El Intendente Camilo Etchevarren y Juan Carlos Pirali, realizaron reconocimientos a vecinos. El primero fue en el domicilio de Braulio Rocha, de larga trayectoria como empleado de comercio y vendedor de libros. Trabajó en Tienda Abait, Calzados Mitre y Tienda Los Gallegos. Posteriormente vendió libros en toda la zona, llegando a tener 33 mil clientes, actividad que realizó hasta los 80 años. Muy feliz destacó que tiene 11 nietos y 22 bisnietos.

En su hogar fue homenajeado Heriberto “Tito” Cánepa, que se desempeñó como naftero en la estación de servicio Al Ver Verás, lugar donde comenzó a trabajar en abril de 1981, lo hizo por 23 años. Previamente había trabajado en el campo, al que volvió a partir del 2004. A los 79 años contó que tiene dos hijas y tres nietos.

En el Archivo Histórico Municipal fue distinguida Graciela Lo Gioia, la docente fue la primera maestra del Intendente Camilo Etchevarren. Recordó que se recibió en la Escuela Normal, comenzando su carrera en el Instituto Bertoni. También prestó sus servicios en la Escuela Nº 27 (a 40 kilómetros de Dolores) y en la de Sol de Mayo. En Dolores fue Directora de la Escuela Nº 15 y su último lugar de trabajo antes de jubilarse fue la Escuela Nº 1.

Posteriormente fue reconocido Aníbal Miguel Rizzo, técnico en TV y prestó servicios en la Policía. A los 12 años trabajaba como operador en el Cine Gloria y también lo hizo en el Rex. Con el correr de los años se dedicó a la reparación de televisores de tubo y trabajó como operador de comunicaciones en Policía.

También recibió su reconocimiento Antonio Oscar “Negro” Lettieri, lustrador de pisos. Se crió en el campo donde desde muy chico fue peón rural. En el oficio de lustrador comenzó a trabajar con el Sr. Buke, para luego realizar el oficio en forma independiente. Pulió los pisos del Salón Blanco, Banco Nación, la Iglesia Nuestra Señora de los Dolores y en varias ciudades de la zona.

Ana María González, de larga carrera como docente recibió su distinción. Trabajó en la Escuela Nº 6 de Monte del Tordillo, en la Nº 1 de General Conesa y en la Nº 15 de nuestra ciudad. Mencionó que guarda gratos recuerdos de todos los establecimientos en los cuales prestó sus servicios.

Por último se entregó una plaqueta por sus 125 años a la fábrica de Hielos Chapperón. Se encontraban presentes la Sra. Estela Moya de Chapperón, Jorge Enrique Chapperón, Ignacio Chapperón, Federico Chapperón y amigos de la familia. Jorge Chapperón comentó que junto a su hijo Ignacio son los que actualmente continúan con la empresa, que comenzó sus actividades en 1894, cuando su bisabuelo la fundó, al llegar a la Argentina desde Francia. Además de hielo vendieron gaseosas, cervezas, licores y otras bebidas. En la actualidad distribuyen solamente hielo en 22 ciudades. A sus clientes los proveen de heladeras que identifican el nombre del producto que venden.

Etchevarren destacó la trayectoria de todos los homenajeados, indicando que son historias de vida y trabajo, a las cuales está muy feliz de poder reconocer.