El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro comenzó el viernes las celebraciones, de marcado tono triunfalista pese a las múltiples denuncias contra su régimen.

Mientras los ciudadanos de ese país se encuentran sometidos a una grave crisis humanitaria y su régimen se ve acorralado por múltiples denuncias por crímenes. «Gaitas, bailes y villancicos» es la fórmula que lanzó este viernes el líder chavista, en un claro mensaje triunfalista.

«El 1° de noviembre arrancamos full, con las Navidades felices y en paz en Venezuela. Es como una vacuna, que uno se pone una vacuna aquí [en el brazo] contra la gripe. Vamos a ponernos una vacuna contra la amargura y la violencia de la derecha fascista». Con esas palabras, Maduro anunciaba el 23 de octubre el adelanto de las Navidades, en peligro por los planes de la derecha para sabotearlas.

«Se quedarán con sus planes… No sé dónde se los irán a meter, pero acá nadie va a sabotear la paz, la estabilidad y la felicidad de nuestro pueblo», continuó hace ya dos semanas en el mensaje difundido desde el Palacio de Miraflores, con el tradicional cuadro de Simón Bolívar de fondo.

Llegó el viernes 1° de noviembre. Y con él, el comienzo del plan «Mi Casa Bonita en Navidad», tal como había prometido Maduro. Él mismo, junto con la abogada Cilia Flores (su esposa, «la primera combatiente») y figuras del régimen, lideró el acto de inicio en Caracas.

Un show de luces en un exclusivo hotel de la capital, una orquesta infantil, música religiosa, el infaltable pesebre y el también previsible discurso de Maduro, todo transmitido por televisión y redes sociales. Y recién con los primeros casilleros de noviembre en el almanaque.

«Solamente les pido compartirlo por las redes sociales. Todo el mundo a retuitear en Twitter. En Instagram, ¿cómo se llama?, a reinstagramsar [sic], en Facebook», pidió delante de las luces titilantes y las figuras bíblicas, antes de anunciar la canción «Vamos mi gente».

«Esta tiene que ser la canción del fin de año. Y que no se nos olvide 2019, año bello, de lucha, que hemos demostrado que somos superiores a cualquier agresión, a cualquier manipulación. ¡2019 inolvidable!», exclamó.

En julio pasado, la ex presidenta de Chile Michelle Bachelet -Alta Comisionada de los Derechos Humanos de la ONU- presentó un duro informe sobre los miles de abusos y crímenes cometidos por el régimen. Según ese texto, en 2018 hubo 5.287 muertes por «resistencia a la autoridad». Y advirtió sobre posibles ejecuciones extrajudiciales.

También el Ministerio de Justicia argentino elaboró un informe que da cuenta de la agitada vida cotidiana en Venezuela, relatada por sus propios migrantes.

A pesar de esas denuncias, Venezuela ingresó al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, a mediados de octubre.

En la región crecen también las manifestaciones de rechazo al gobierno de Maduro, con el que la Argentina cortó relaciones diplomáticas.

Mientras tanto, decenas de miles de habitantes se desplazan de su país hacia países vecinos, a pesar de la rigidez de los requisitos para el tránsito.

Y la economía también está en rojo: solo en septiembre, el índice de inflación alcanzó el 52%. Salvo el petróleo, las diferentes actividades llevan ya cinco años en retroceso. Los gigantescos cortes de servicio eléctrico ya son habituales.

Para este 16 de noviembre se espera la realización de una multitudinaria marcha opositora, convocada por Juan Guaidó, titular de la Asamblea Nacional y considerado Presidente encargado de Venezuela desde el pasado 23 de enero.

«Iniciamos las navidades 2019 con un pueblo victorioso, que tiene derecho a la Paz y a la felicidad. Serán dos meses de gaitas, bailes, villancicos y de una profunda espiritualidad. ¡Viva la Alegría y la Unión de Venezuela!», fue el resumen que brindó Maduro sobre el período que abrió este viernes. (Clarín).