Este año el lema es “Todos Juntos para Terminar con la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica”. La fecha tiene por finalidad promover en todo el mundo una profunda comprensión de la enfermedad y una mejor atención a los pacientes.

Hoy, 20 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), promovido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Iniciativa Mundial contra la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (GOLD).

En el 2019 el lema es: “Todos Juntos para Terminar con la EPOC”, y su objetivo, promover en todo el mundo una profunda comprensión de la enfermedad y una mejor atención a los pacientes.

¿Qué es?:

Se trata de una enfermedad incurable que se caracteriza por una limitación persistente del flujo aéreo y representa una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en las Américas, por lo que supone un importante problema de salud pública prevenible y tratable.

Es generalmente progresiva y se asocia a una respuesta inflamatoria crónica aumentada de las vías aéreas y de los pulmones en respuesta a partículas o gases tóxicos. Entre los síntomas más frecuentes figuran: la sensación de falta de aire (disnea), expectoración anormal (producción de moco) y tos crónica. Las exacerbaciones y otros problemas de salud asociados -como enfermedad cardiovascular, disfunción musculoesquelética, síndrome metabólico, osteoporosis, depresión y cáncer de pulmón- contribuyen a la gravedad de los pacientes.

El tabaco, incluyendo la exposición al humo de tabaco ajeno, es el principal factor de riesgo para esta enfermedad en todo el mundo. Un 70% de todas las muertes por EPOC ocurridas en la región son atribuibles al consumo del mismo.

Algunas estadísticas:

Según la OMS y su oficina regional para las Américas (OPS), la EPOC afecta a más de 200.000.000 de personas en el mundo y es responsable de alrededor de 3.000.000 de muertes cada año. Es una enfermedad respiratoria crónica prevenible y tratable: se precisan acciones urgentes para reducir los factores de riesgo subyacentes, especialmente el uso de tabaco.

En Argentina, según el estudio EPOC.AR (2016) de cada 100 adultos mayores de 40 años, 15 presentan la enfermedad, es más frecuente en hombres, el 82,5% fue o es fumador.

Cabe resaltar que tres de cada cuatro argentinos desconocen que padecen la enfermedad y la mayoría de ellos, presentan una obstrucción respiratoria leve. Muchos pacientes no son diagnosticados hasta que consultan cuando ven limitadas sus actividades de la vida diaria a consecuencia de la severidad de los síntomas; esto ocasiona demoras en el inicio del tratamiento, mayor riesgo de exacerbaciones, tratamientos más intensivos, más hospitalizaciones y mayor morbimortalidad.

¿Cómo se puede evitar?

Muchos casos de EPOC se podrían evitar abandonando pronto el hábito tabáquico y evitando que los jóvenes lo adquieran. Por eso es importante que los países adopten el Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMCT) y apliquen las medidas necesarias, buscando ponerle fin al consumo de tabaco en todo el mundo.

La exposición a la contaminación domiciliaria representa otro importante factor de riesgo, especialmente entre mujeres y niños, en las comunidades que continúan utilizando combustibles de biomasa para cocinar, calentar y realizar otras tareas domésticas (Braseros, cocinas a leña, etc.).

Si bien debemos potenciar los esfuerzos para lograr el objetivo principal de la prevención a través del control de los factores de riesgo, no menos importante es facilitar el acceso a un diagnóstico oportuno y a un tratamiento adecuado contribuyendo a controlar los síntomas, reducir la frecuencia y severidad de sus exacerbaciones y mejorar la calidad de vida de las personas que conviven con este problema de salud.