Con la presencia de Riquelme en una Bombonera caliente, Boca empató con Argentinos y ambos siguen como líderes. Wanchope y Silva –gran definición tras una taco de Batallini– hicieron los goles.

El final, con un «Riquelme, Riquelme» como telón de fondo, fue caliente. Por la roja a Villa (le tiró la pelota a un juez de linea) y por las protestas de Boca por el tiempo adicional que no agregó el árbitro Merlos. Fue un final de sangre caliente acorde a cómo se jugó este partido: duro, parejo, dinámico pero con lealtad más allá de algunas infracciones lógicas.

 

Argentinos, bravísimo, salió a presionar a Boca de entrada aunque dicha postura duró un cuarto de hora. Desde entonces, en un contexto casi sin llegadas claras, vino un desborde de Alexis Mac Allister que manoteó Chaves y Wanchope Abila, solito y solo, cabeceó al gol. Esa ventaja le dio otro aplomo al equipo de Alfaro, que estuvo a punto de convertir el segundo pero Mac Allister, de frente al arco, definió por arriba del travesaño.

 

Los modos, esa paridad en líneas generales, no se modificó en la parte final. Con mucha presión de ambos lados, Boca no pudo aumentar la diferencia y Argentinos llegó al empate con un golazo por el taco en el aire de Batallini para asistir a Silva y la definición del Pelado picándosela a Andrada.