ERAN TRES Y USABAN PASAMONTAÑAS

Fue en 40 entre 26 y 27. A la dueña le pegaron un culatazo en la cabeza y cachetazos. Robaron 50 mil pesos y 500 dólares

Faltaban cinco minutos para las 9 de la mañana de ayer cuando la dueña de una casa del barrio La Loma se asomó a la calle para cerciorarse de que no hubiese ninguna presencia sospechosa, porque su empleada doméstica se disponía a salir a baldear la vereda. Semejantes recaudos, que siempre toma, no le ayudaron a evitar el aterrador incidente que estaba a punto de colocarlas en rol de víctimas a las dos.

Segura de que no había riesgos, la mujer entró en el garaje de su vivienda de 40 entre 26 y 27 para sacar el auto, momento en que – sin que todavía pueda explicarlo- imprevistamente se le apareció un sujeto que tenía una capucha con la inscripción “Policía”, similar a los que usan efectivos de esa fuerza.

La hizo bajar del coche con apuro y violencia, mientras se sumaban a la escena otros dos delincuentes.

Arrancaba así un asalto cargado de tensión para ambas mujeres, que duró alrededor de 15 minutos, según estimó la dueña de casa.

“A CADA RATO PEDÍAN DÓLARES”

Por la tarde, diario El Día fue a esa vivienda y obtuvo el testimonio de la damnificada, Edith García (66), quien todavía intentaba reponerse del duro trance que afrontó junto a su empleada.

Según relató, el violento asalto fue el primero que sufren en esa finca en la que viven ella y su familia desde hace 30 años (su marido tiene un negocio en la misma zona).

A través de una ventana del frente de su casa, mencionó que todo arrancó 5 minutos antes de las 9 de la mañana, justo después de que abrió el portón del garaje y se aseguró de que no hubiera nadie sospechoso. “Luego entré para sacar el auto, así mi empleada podía baldear tranquila”, explicó.

Edith no sabe todavía “de dónde aparecieron” los tres delincuentes que, encapuchados con pasamontañas y armas largas -probablemente Ithacas- la abordaron cuando estaba dentro del auto.

“Primero, uno de ellos me sacó del coche agarrándome de los pelos, y enseguida llegaron otros dos que agarraron a mi empleada, la hicieron entrar en la casa y la obligaron a quedarse arrodillada”, relató Edith.

“Les pedí que no le hicieran nada y como querían dólares, agarré una bolsa donde había 500 dólares y 50.000 pesos y se las entregué”, apuntó, sin pasar por alto que los delincuentes insistían en su exigencia y “revisaron por todas partes por si había más”.

En su afán por amedrentarla para forzarla a revelar el escondite de una suma que ella no tenía, uno de los integrantes de la banda le dio un culatazo en la cabeza y “algunos cachetazos”, recordó la mujer.

Además del dinero, los intrusos sustrajeron “alguna bijouterie de oro de mi hija y dos armas de mi esposo, que estaban declaradas”, puntualizó Edith.

El reporte oficial de la comisaría Cuarta daba cuenta de que la banda se llevó 40.000 pesos y que la dueña del inmueble “no tuvo lesiones”. En esa seccional se abrió una causa por robo calificado. Sin embargo, la damnificada por el asalto citó que el violento accionar de la banda incluyó, además de las lesiones, algunas roturas en la casa, como “puertas y cajones del placard”.

“Estuvieron 15 minutos y todo pudo ser todavía peor, porque se fueron antes de tiempo y apurados, luego de que otro que los esperaba en la calle les avisó que estaba llegando la Policía, que había sido alertada por una vecina”, reflejó. Y cerró: “Me atendieron en el Hospital Italiano por el golpe y porque soy hipertensa. Pero la angustia queda”.

 

Fuente: diario El Día