Las autoridades chinas cerraron este jueves el «transporte público urbano, el metro, el ferry y los transportes de pasajeros de larga distancia» en Wuhan, epicentro del brote de coronavirus que contagió al menos a 571 personas en el país asiático y por el que se murieron 17 personas.

La decisión tiene como objetivo «contener de forma resuelta la propagación» del virus, informó el centro de mando especial de la ciudad, según la emisora estatal CCTV.

Además, el aeropuerto y la estación de tren quedarán «temporalmente cerrados» para salir de la ciudad y, de hecho, se prohíbe que ningún ciudadano «salga de Wuhan -capital de la provincia de Hubei, con 11 millones de habitantes- sin motivos especiales» hasta nuevo aviso.

La prohibición llega tan solo un día antes del equivalente en el calendario lunar chino a la víspera de Fin de Año, ya que el próximo sábado se celebra el Año Nuevo chino, la principal época festiva del año en el país, en la que millones de personas viajan para reunirse con sus familias en sus lugares de origen.

El gobierno de la ciudad también emitió un comunicado en el que establece la obligación de llevar mascarilla en lugares públicos el personal de las instituciones públicas también deberá colocársela durante el horario laboral.