España registró en las últimas 24 horas 169 nuevas muertes por el coronavirus, lo que representa un aumento de casi el 30% en su balance global de víctimas, que ya se sitúa en 767 fallecimientos, según las cifras divulgadas este jueves por el ministerio de Sanidad.

Por su parte, el número de contagios detectados pasó de 13.716 a 17.147, lo que sitúa a España muy cerca de Irán, el tercer país del mundo con más infectados después de China e Italia.

La cifra española puede incrementarse significativamente en los próximos días, cuando las autoridades empezarán a hacer pruebas más generalizadas de coronavirus a la población que hasta ahora no eran posibles por falta de tests

Este balance supone un repunte respecto a los últimos dos días, en los que el aumento de contagios se había situado en torno al 18% una vez el gobierno decretó el sábado el confinamiento casi total de la población.

Pero «hay que valorar la tendencia de varios días seguidos«, relativizó el director de emergencias sanitarias, Fernando Simón. El número de recuperados, en cambio, se estancó y apenas pasó de 1.081 el miércoles a 1.107.

Del total de contagiados, 939 se encuentran ingresados en la unidad de cuidados intensivos. Dos tercios de estos se centran en la región de Madrid que desde este jueves habilitó un hotel para tratar a los hospitalizados más leves ante el temor de saturación el sistema sanitario.

La región de la capital española es la más castigada, con casi un 40% de los casos y unos dos tercios de los fallecidos.

Algunos de los primeros brotes en esta región surgieron en residencias de personas mayores, un colectivo de alto riesgo frente a esta enfermedad.

El discurso del Rey

En la noche del miércoles, el Rey Felipe VI dirigió un mensaje por televisión a la población, solicitando la unidad y la solidaridad.

«Este virus no nos vencerá. Al contrario. Nos va a hacer más fuertes como sociedad; una sociedad más comprometida, más solidaria, más unida. Una sociedad en pie frente a cualquier adversidad. Ahora tenemos que resistir, que aguantar «, pidió.

La Nación