En el marco de las medidas preventivas ante la pandemia actual, la Unidad Penitenciaria Nº 6 de la ciudad de Dolores, se une a la fabricación de Barbijos, a través de la creación de un Taller Textil, que cumple con todas normas de bioseguridad, provistas por la Dirección Gral. de Trabajo (Dpto. Seguridad e Higiene).

Previa desinfección del espacio físico y de las superficies en que se desarrolla el Taller, el proceso comienza con la colocación de la indumentaria apropiada, que consta de pantalón largo, camisolín, cubre zapatos, cofia y barbijo. Luego, se comienza con la producción en serie que básicamente se consiste en cuatro pasos específicos: corte, armado y costura, lavado y secado a plancha.

La tela de friselina que se utiliza es de alto gramaje y se coloca doble, para optimizar la eficiencia en su uso. La materia prima se encuentra en un sector determinado, en orden y al resguardo de cualquier agente contaminante.

La mano de obra es llevada a cabo por privados de la libertad y personal del establecimiento penitenciario, que han sumado máquinas de coser particulares para ampliar la producción. En principio, se destinará una cantidad estipulada de barbijos destinada a los agentes que prestan servicio en este Establecimiento Penitenciario, a la par de ir generándose un stock para abastecer a los establecimientos carcelarios que lo necesiten.

El Subdirector Gral. de Trabajo Penitenciario, Daniel Osvaldo Mujica; el Director de Trabajo Penitenciario, Pablo Jotayan, el Jefe del Dpto. de Seguridad e Higiene perteneciente a la Dirección Gral. de Trabajo Penitenciario, Gerardo Vázquez fueron recibidos, en el día de la fecha por el Director de la Unidad, Emilio Lupo y sus subdirectores, para visitar el taller, fiscalizar el proceso de producción del mismo, entregar materia prima junto a elementos de protección personal a cada uno de sus integrantes y brindarles una capacitación técnica dedicando especial hincapié en las medidas de higiene, confección, manipulación, uso y conservación de los barbijos elaborados.