El Municipio quiere ver si se puede reactivar la economía minorista. Expectativa de los comerciantes.

Este sábado empieza la “prueba piloto” en Mar del Plata organizada por el Municipio de General Pueyrredón, en la cual se permitirá la apertura de todos los comercios minoristas y peluquerías con las respectivas medidas de seguridad y salud, en el marco del aislamiento social obligatorio por la pandemia de coronavirus.

“Utilizaremos el fin de semana como ´prueba piloto´ para ver cómo nos comportamos ante la reapertura de centros comerciales a cielo abierto y peluquerías, y acorde al comportamiento seguiremos”, afirmó el intendente Guillermo Montenegro en conferencia de prensa el último jueves.

“La prueba se llevará a cabo hoy y mañana entre las 9 y las 17 y abarcará a todos los locales de venta minorista del distrito.

El secretario de Gobierno, Santiago Bonifatti, aclaró que “la cuarentena continúa, no se levantó, por ende no se va a poder ir a la costa ni a las plazas, no va a haber actividades recreativas; lo que buscamos es reactivar la economía y no las recreativas”.

“Ya era hora de abrir”
Ayer viernes, los comercios de la céntrica calle Rivadavia se preparaban para la prueba. Un trabajador de una casa de venta de indumentaria masculina que está en la esquina de la Diagonal Pueyrredón le dijo a 0223 que estaba expectante de ver “cómo se comporta la gente” ante la flexibilización temporal. Teniendo en cuenta que los locales solamente podrán abrir desde las 9 hasta las 17, el comerciante dijo que los empleados cumplirán turnos “reducidos” con “cuatro horas cada uno”. “Solamente habrá un cliente por vez y los probadores no se van a utilizar”, recordó, entre otras de las medidas a cumplimentar en base al protocolo que exigió el Municipio.

“Nosotras estamos tratando de seguir todo el protocolo y esperamos que la gente tampoco salga tanto a la calle. El probador va a quedar inutilizado y vamos a tratar de garantizar el distanciamiento social”, dijo por su parte la empleada de otra casa de venta de ropa de hombre. A pesar de las limitaciones del contexto, la mujer mostró expectativas de lograr “buenas ventas” durante el curso del sábado y domingo. “Queremos ver si podemos salvar algo aunque sea porque hay que pagar alquileres, sueldos y demás, pero esperamos que salga todo bien”, manifestó.

Mientras que otra joven, que trabaja en un local de venta de jeans para el público femenino, garantizó que se puso “todo en condiciones para poder abrir como corresponde” este sábado. “Tomamos todos los recaudos. Vamos a usar máscaras fáciles y tendremos artículos de limpieza”, detalló. “Creemos que se va a vender muy bien y esperamos que sea así porque ya era hora de poder abrir”, concluyó.