En función de lo visto el fin de semana, quedó descartada la posibilidad de avanzar con un nuevo ensayo. Desde la comuna sugirieron realizar algunas modificaciones en los procedimientos.

Los comercios minoristas de bienes no esenciales y las peluquerías de Mar del Plata reabrieron sus puertas después de permanecer 50 días cerrados, en el marco de la prueba piloto que impulsó el Municipio. Luego de analizar los indicadores, el Gobierno tomó la decisión de no realizar un nuevo ensayo.

Fuentes consultadas por 0223 confirmaron que el intendente Guillermo Montenegro y su equipo decidieron no avanzar en una segunda prueba. Ahora, el Ejecutivo local espera por la aprobación del nuevo protocolo que envió al Gobierno de la provincia de Buenos Aires con algunas modificaciones para la reapertura del sector comercial.

En función de los visto el fin de semana, desde la administración local decidieron modificar al menos cuatro aspectos. En primer lugar, el intendente anticipó que no se podrán consumir en la vía pública productos que se compren en la calle, para que los clientes no se saquen los barbijos. “Es para llevarlo a tu casa o a la oficina, no para hacer un picnic. Seamos solidarios con el que tiene que vender”, insistió esta tarde en una conferencia de prensa que brindó desde el Centro de Operaciones y Monitoreo (COM).

Por otro lado, Montenegro planteó que solo podrá circular un mayor por grupo familiar y que los ciudadanos deberán movilizarse en los comercios de cercanía. Además, también se modificaría el horario de atención al público. El nuevo protocolo ya fue elevado a la administración bonaerense, que en caso de dar el visto bueno, deberá reenviarlo al Gobierno de la Nación para que sea revalidado.

El intendente se mostró “muy conforme” con el resultado de la prueba piloto, pero también criticó lo sucedido en la tarde de domingo por la zona de Güemes, donde se observó una gran cantidad de gente. “Hubo una falta de respeto de muchos de los que concurrieron. Los que fueron a comer helado o a pasear son unos irresponsables”, reprochó.

“Nos encontramos con un grupo de inadaptados. Todo el esfuerzo no puede ser empañado por un grupo de gente que en determinado sale a pasear. No puede ser que retrocedamos por un sector muy chico de la sociedad no entiende la situación que estamos viviendo. Estamos en cuarentena, no se puede salir a pasaear”, enfatizó el líder de Juntos por el Cambio.

De todas formas, el jefe comunal remarcó el alto cumplimiento que hubo por parte de los comerciantes, “que fueron un ejemplo”, de todas las medidas sanitarias y de prevención que se habían dispuesto a partir del protocolo. Y remarcó que en todos los centros comerciales a cielo abierto se cumplió con el distanciamiento social, los dos trapos con lavandina, la obligatoriedad de tener barbijos para ingresar a los locales.

Mar del Plata estuvo en el centro de la mirada política, dado que fue la precursora de una medida de estas características entre los conglomerados con más de 500 mil habitantes. Ante las reflexiones del Gobierno local, el gobernador Axel Kicillof no se mostró en la misma sintonía. “Vi fotos que me preocuparon”, admitió.