Además hay un síntoma que se ha detectado en algunos pacientes infectados, que es similar al de una conjuntivitis.

Dos receptores a los que se “pega” el nuevo coronavirus para ingresar a las células y comenzar a reproducirse fueron encontrados en los ojos de personas infectadas en diferentes investigaciones realizadas en Estados Unidos, China y Singapur, lo que podría implicar que el SARS-Cov-2 puede ingresar al organismo por esa vía

Las investigaciones, que aportan nuevas evidencias a esta hipótesis, provienen de tres estudios: uno de China, otro de Estados Unidos y un tercero de Singapur, que constataron en la córnea y la conjuntiva del ojo la presencia y expresión de los receptores ACE2 y TMPRSS2 que utiliza el virus para “pegarse” y comenzar con su reproducción en las células.

El primer trabajo fue publicado en la revista Eye, el órgano oficial de The Royal College of Ophthalmologists del Reino Unido, mientras los otros dos en el servidor de preimpresión BioXriv, sin revisión por pares.

También a fines de marzo, la Academia Americana de Oftalmología había advertido que, pese a que es más probable inhalar las partículas de virus emitidas por una persona enferma que habla o tose, “también pueden entrar por los ojos”.

El velo rojizo
En esta línea, existe un síntoma vinculado al Covid-19, que fue descubierto en Estados Unidos, síndrome llamado de los ojos rojos, que no está dentro de lo que se considera caso sospechoso porque no es tan común en todos los infectados.

Semanas atrás, la infectóloga Silvia González Ayala, M.P. 91.229, profesora titular de la Cátedra de Infectología de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNLP y consultora en Infectología del Hospital de Niños “Sor María Ludovica” de La Plata, había señalado que todo es tan dinámico con este virus que los síntomas también fueron cambiando. “En principio las manifestaciones clínicas eran la fiebre alta, la tos y el dolor de garganta, en la mayoría de los casos. Pero se han sumado diarrea, disminución del olfato, alteración del gusto y conjuntivitis en pacientes al inicio del cuadro y sin fiebre”, precisó la especialista. “Esto de la manifestación conocida como ‘de los ojos rojos’, que es como un velo rojizo en la parte inferior de los ojos, que se describió en Seattle, ya había ocurrido en China porque la primera consulta que realizaban los pacientes era por ese síntoma, y en realidad ya padecían la enfermedad”, añadió González Ayala.