Los procesos históricos no son tan fáciles de etiquetarlos a nuestro antojo, tienen en su conjunto, un montón de hechos, con causa y consecuencia, han sucedido en un tiempo y espacio determinado, con su sincronía y su diacronía, digamos en un tiempo y con relación con otros hechos.

En esto no están libres, los sucesos de la década de 1810, inicio del tiempo y camino a ser libres, nada es gratis, momentos difíciles los hubo antes y los hay hoy. En esos acontecimientos revolucionarios que tuvo como centro la ciudad de La Santísima Trinidad y Puerto de los Buenos Aires; se jugaba el futuro en particular, las familias de la ciudad entre las que se encontraba la mía, yo se que cada uno cuidaba su quintita, generalmente todos con residencias en el centro en los barrios primitivos de Garay en adelante, me lo certifican nacimientos y bautismos, de los míos y de muchos los apellidos que actuaron en aquellos días; los que no eran comerciantes, cabildantes u otros empleos coloniales o empleados, en su mayoría eran dueños de tierras, nosotros hacemos festejos del buen resultado, pero ellos vivieron días tan inciertos, tan difíciles y de una incertidumbre, empecemos por lo lerdo de las noticias, y lo sé, que no todos se adhirieron al movimiento desde el vamos, aquello que habían logrado, no estaba para tirarlo por la borda.

También estaban los que no les iba tan bien y la esperanza los hacía arriesgar por el cambio, la idea del libre comercio gustaba.

En un principio, ya venía la idea de emancipación, tal vez más desde lo económico con el sufrido Monopolio, esa década fue marcada y sufrida

por la anterior, con la invasión de España por Napoleón, el perder autonomía allá y entonces debían tomar medidas para cubrirse por lo que podría derivar del hecho en la colonia, en un principio no tan independentista, y para salvaguardar estos territorios de las peleas que se daban en el viejo mundo, porque se adhería a Fernando VII; entre otros, el movimiento de Chuquisaca también marca la época anterior y la que siguió.

La Revolución de Mayo, o mejor dicho el movimiento hacia la emancipación en el territorio del Virreinato del Río de la Plata, como principal consecuencia, comenzó en mayo con la destitución del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, y la instauración de una junta gubernativa que no se aceptaba con el virrey a la cabeza, entonces se hace la “Primera Junta” del memorable 25 de Mayo de aquel 1810, del gobierno, desplazando la autoridad de los españoles, “donde todos eran españoles”, los que entraban y salían, y los que no lo eran, casi seguro que tenían madre española, toda una paradoja.

Además estaba lo que le pasaba a la Junta Suprema Central, otros acontecimientos externos, que también jugaban fuerte, el pensamiento filosófico que venía de años antes, el Catolicismo, el pensamiento del Jesuita Don Francisco Suárez, teólogo de fama de la Escuela de Salamanca, que sostenía, …la autoridad es de Dios pero no al Rey sino al PUEBLO.

Ideas, también presentes en muchos hombres de mayo, personas de Buenos Aires, como don Cornelio Saavedra Rodríguez, fray Cayetano Rodríguez Suárez, fray Francisco de Paula Castañeda, presbítero Pedro Ignacio de Castro Barros, el Dr. Manuel Belgrano González, Esteban Agustín Gascón, Antonio García de Tagle Castro, Mariano Moreno, Juan José Castelli, entre otros muchos actuantes del periodo.

No había vuelta atrás, se necesitaba la independencia de hecho, tardamos seis años, 1816, antes actuó la Asamblea de 1813, muchas discusiones, ideas encontradas, que a pesar de todo se concretan los anhelos de patria.

Por 1812, llega un militar de carrera, como lo fue su padre, era el coronel Don José Francisco de San Martín y Matorras, estratega de nuestra libertad, y de Chile y Perú, Padre de la Patria Argentina, Él, emparienta con una de las familias en la sociedad colonial de viejo arraigo cuando de instala en La Trinidad.

Seguimos discutiendo, que hacemos, nos ponemos de acuerdo, o seguimos un poco más, entre esas idas y venidas, han pasado 200 años; dentro de esa década nace nuestro DOLORES, con los mismos patriotas de mayo y la gente del Buenos Aires, La Magdalena en general, el territorio era muy extenso, gente de la tierra y de la conquista; parte de mi familia desde lo que puedo hablar, surcaron el 1600, desde los primeros tiempos, como digo más arriba, luego llega la creación del Virreinato del Ría de la Plata, seguimos firmes trabajando el campo, hay que valorarla gran obra de los Padres Jesuitas, una idea de Suárez al Rey, pasan los años y en la Revolución mi tatarabuelo, Lorenzo Suárez de la Vega contaba con 65 años, vivía en Buenos Aires y en la Magdalena, su hija Pascuala andaba por los 20 años, amigos y parientes de muchos de nosotros, apellidos que siguen marcando el rumbo y apostando al futuro como los de antes, junto con los que llegaron después.

Sostengo y lo he escrito, el hombre genéricamente, a lo largo de su vida confía en su entereza y trata de encausar sus intereses en una empresa, puede llegar con éxito o fracasar.

Debemos entender el escenario en donde nos queremos mover, y con toda nuestra confianza trataremos que se haga realidad, usaremos estrategias y medidas, pero como juegan las causas y movimientos ajenos a nosotros y allí jugaran las estrategias correctas al momento, en el que nos toca actuar, empresa nada fácil, pero nos estamos jugando nuestra vida futura, también corre para los gobiernos, esos pasos los tuvieron que dar los Hombres que Vivian en aquel Mayo de 1810.

Recuerdo de haber leído, que cuando se requería el cabildo abierto, que al final fue el día 22 de mayo de 1810, Don Cornelio Saavedra lo había pedido al virrey Cisneros sin resultado, entonces aparecen en la escena los patriotas Juan José Castelli, el orador de mayo y Martín Rodríguez, político y militar, le hacen cambiar de idea a Don Baltasar Hidalgo de Cisneros y deja que se realice el Memorable Cabildo Abierto.

Nace a la luz de Patria, el Sol del Veinticinco, el comienzo del movimiento de un pueblo y el nacimiento de una nueva nación, es bueno renovar Nuestro Compromiso con la Patria para defender la Historia y las Instituciones, una forma de reconocer y valorar el pensamiento de los patriotas que dieron origen a nuestra República Argentina.

Noé Zenón Suárez Casielles-2020.