El inicio de su amor por la pastelería en su ciudad natal, Dolores, su traslado a Buenos Aires, las personalidades a las que les cocinó y todo sobre su paso por el reality de Telefe.

Darío Doallo

En su casa en Dolores siempre olía rico y había algo dulce para la merienda. Podía ser un bizcochuelo de su mamá Carmen o una pastafrola de su abuela Pocha. De ellas adquirió Damián Betular su amor por la cocina y, en especial, por la pastelería.

Esa fascinación por lo dulce se concretó a los 18 años cuando, una vez terminado el secundario, tomó la decisión de estudiar gastronomía. Recibió el apoyo de sus padres y juntos partieron rumbo a la Ciudad de Buenos Aires a buscar el mejor Instituto.

“El camino que parecía que iba a tomar era estudiar Ingeniería, porque mi secundaria era técnica, tenía esa orientación y me iba bien. De hecho, todos mis amigos de aquella época son ingenieros. Pero yo amaba la cocina. Me pasaba horas viendo Utilísima, estaban Choly Berreteaga, Osvaldo Gross​, Ariel Rodríguez Palacios…”.

En diálogo con Clarín, Betular recuerda la importante decisión que tomó allá por el año 2000 y que finalmente marcó su vida, porque hoy es destacado como uno de los mejores chefs pasteleros del país y a la par acompaña ese reconocimiento con la popularidad que le brinda su participación como jurado en el reality Bake Off Argentina, El Gran Pastelero (Telefe, domingos a las 22.30).

Se inscribió en el Instituto Argentino de Gastronomía y a la par completaba su formación con distintas prácticas libres, siempre con mucha obsesión, la cualidad que siente que más lo define.

Pero como todo oficio en el que se mejora trabajando, Damián ganó la práctica en el restaurante Sucre (ubicado en el barrio de Belgrano, cerca de la cancha de River), donde consiguió su primer trabajo. “Fue una época linda. A los 18 me sentí súper independiente, solo en Buenos Aires. Pero a la par era exigente. Trabaja a la noche, a las 3 de la madrugada me tomaba el (colectivo) 34 para volver a casa y a la mañana siguiente estaba cursando. Muchas veces me quedaba dormido en clase. Pero lo volvería a hacer, sin dudas”, sentencia.

“Recomiendo mucho estudiar gastronomía. Te saca Navidades y cumpleaños con tu familia, pero es muy gratificante en muchos aspectos”

Damián Betular
PASTELERO

Luego se especializó en pastelería y Pamela Villar, hoy su compañera en Bake Off y en esa época supervisora del nombrado restaurante, fue quien le dio la primera oportunidad con lo dulce. “Ahí dije ‘esto es lo mío’. Después me fui a hacer otra especialización en Nueva York y un master en pastelería británica a Londres”, cuenta.

Damián Betular preparando snickers. Instagram (@dbetular).

Damián Betular preparando snickers. Instagram (@dbetular).

El presente a Betular lo tiene como jefe de cocina del Palacio Duhau – Park Hyatt, el lujoso hotel de Recoleta. Allí le cocinó y conoció a figuras internacionales como Mick Jagger, Katy Perry, Uma Thurman, Will Smith, Barack y Michelle Obama (“una persona súper adorable”), entre otras destacadas personalidades. Con todos ellos siempre mantuvo las formas protocolares, aunque con Emma Watson, la actriz británica que estuvo en el 2015 en el país para filmar la película Colonia, le costó un poco más.

“Pasa que soy fanático mal de Harry Potter. ¡Y ella es Hermione! No me olvido más que estábamos en una reunión en el hotel y ahí nos dicen que iba a venir Emma Watson. Yo la conozco y sabía que ella es fan de los gatos, entonces hice toda una tanda especial de macarons (una de sus especialidades) con esa temática para ella. Al final me dio una carta, que aún la tengo, agradeciéndome ese toque especial. Fue un momento muy lindo”, dice, con orgullo.

-¿Es cierto que le hiciste un panqueque de dulce de leche a Donald Trump?

-Sí, en el G20 (2018). En el hotel tuvimos la comitiva de Estados Unidos. Un año antes empezamos a trabajar con el servicio de inteligencia norteamericano. El hotel se transformó en la Casa Blanca. Fue un peso muy grande, una experiencia realmente muy impactante. Y en cuanto a lo del panqueque… un día me dicen ‘Trump y Xi Jinping (presidente de China) van a tener acá un encuentro’. Ahí empezó un veloz trabajo de cómo servir, conocer sus protocolos, definir el menú, qué carne elegir… y yo opté por una reversión de un panqueque de dulce de leche para que prueben algo argentino. Esa reunión salió en todo el mundo, fue muy fuerte.

-¿Le gustó a Trump el panqueque?

-Lo comió todo. Yo miré cuando devolvían los platos y lo comió todo.

Imagen del famoso encuentro que hace mención Betular entre Donald Trump y Xi Jinping durante el G20 en Argentina. (AP Photo/Pablo Martinez Monsivais, File)

Imagen del famoso encuentro que hace mención Betular entre Donald Trump y Xi Jinping durante el G20 en Argentina. (AP Photo/Pablo Martinez Monsivais, File)

-¿Tuviste ofertas para irte a trabajar a otro país?

-Muchas. Trabajando en Hyatt, una empresa que cuenta con más de 300 hoteles en todo el mundo siempre aparecen ofertas. Pero para mí Buenos Aires y Argentina tiene algo especial, algo que no se encuentra en otras parte del mundo. No sé que es, pero me atrapa. No me iría, por más que fueron opciones lindas de Tokio, París… He avanzado, fui a entrevistas, pero nunca me llegue a decidir.

-¿Cuál fue el trabajo más excéntrico y costoso que te tocó realizar?

-Al segundo año de entrar al hotel (hace 8 años que estoy) se casó un empresario muy importante de acá con una modelo. Y la torta de boda fue una réplica de la del casamiento de Kate Middleton y el príncipe Guillermo. Tenía 18 pisos, todo en rosa pastel con flores talladas a mano sobre fondant de azúcar… Nosotros la adaptamos porque la torta original en cada piso iba a contando la historia de la Realeza Británica, entonces la cambiamos por la historia argentina. Fue un desafío muy grande, llevó mucho trabajo. Sin dudas, esa fue la excentricidad más grande.

-Me imagino que se gastaron una linda fortuna…

-Sí, pero cuando pasamos el precio no hubo ningún problema.

La experiencia Bake Off
El desembarco de Betular en televisión fue en 2018, en la primera temporada de Bake Off Argentina. Antes había estado como invitado en Master Chef​ con una clase sobre macarons y alguna que otra vez en Cocineros Argentinos (TV Pública).

“Una de las cosas que más me enganchó cuando me llamaron de Turner (la productora a cargo del reality) fue que me dijeron ‘vos tenés que ser vos’. Yo tenía cierto prejuicio y pensé que me iban a pedir algo, que cree como algún personaje. Pero no. A la hora de evaluar no hay nada fingido, eso la gente lo nota y hace la diferencia. No hay predeterminado”, reconoce Betular.

Y recuerda que también tomó la decisión de aceptar al conocer quiénes iban a ser sus compañeros: “Pamela y Christophe (Krywonis) son amigos hace años. Ahí dije ‘esto va a ser fácil’, pese a que tenía poca experiencia”.

El jurado de "Bake Off": Christophe Krywonis, Damían Betular y Pamela Villar.

El jurado de “Bake Off”: Christophe Krywonis, Damían Betular y Pamela Villar.

Por otra parte, reconoce que aún está sorprendido con la repercusión, en rating y en las redes, que está teniendo la actual emisión del programa conducido por Paula Chaves: “Siempre los reality de cocina tuvieron su público, pero este contexto de cuarentena ayudó a que mucha más gente se sume a verlo. El programa genera empatía con los participantes, invita a cocinar… es una linda compañía, un oasis entre tanta noticia fea. Además me gusta que la gran mayoría de los mensajes en las redes son buena onda, algo que no suele pasar generalmente”.

-¿Te gustaría tener tu propio programa de cocina?

-Me divierte y me gusta la televisión. Bake Off es el inicio que cualquiera querría, es una linda exposición con un producto muy cuidado. Si fuera todo así, me encantaría seguir en la tele.

Damián Betular, jurado de "Bake Off Argentina", junto a Samanta.

Damián Betular, jurado de “Bake Off Argentina”, junto a Samanta.

-¿Te costó probar alguna torta en Bake Off?

-A mí me gusta probar todo para juzgar. Después si está cortado, está crudo o le falta frío son cosas que pueden pasar. Hay que probar para conocer los errores, además siempre se puede destacar algo positivo. Eso sí, ahora viendo el programa a veces me digo ‘Y pensá que yo probé esto’. Porque veo que se le caen cosas al piso y lo vuelven a poner y así… Pero bueno, sigo vivo.

-Promediando la emisión del programa salió una nota con las peores tortas de los participantes. Está la torta “caballo” y la damero de Leandro, la pastafrola de Raquel, la invertida de Gerardo y el pionono vertical de Marcos. ¿Estás de acuerdo con esta elección?

-¡Pobre Leandro, pusieron dos de él! Yo sumaría la torta damero de Rita, que tenía solo dos colores y estaba cruda. Rita lograba un buen sabor, pero en sus preparaciones pifiaba. Después había otra de Gerardo, con un relleno de calabaza y remolacha. Esa seguro tiene que estar en el Top Five.

-¿Llegan a construir una relación con los participantes?

-A medida que la competencia avanza y quedan pocos participantes la interacción aumenta. Empezamos a charlar, todos nos ponemos sentimentales y nos duele cuando uno se va. Ellos tiene mucha cosas en juego. Yo no podría estar en un reality así. Hay mucha presión, la cámara todo el tiempo encima, se suma a los sueños de cada uno, a que vienen de lejos… Tienen mucho en juego.

-¿Le recomendarías a tu mamá que se anote en el próximo Bake Off?

-No la veo a mamá porque es súper vergonzosa. Creo que papá lo haría, aunque le salga todo mal. A mí mamá no le gustaría recibir malas devoluciones. Ella siempre me dice ‘se bueno con los chicos’, jeje. Pero si lo haría le iría muy bien, estaría entre los finalistas.

Entrevista de diario (Clarín.com).

Damián Betular, pastelero y jurado de "Bake Off Argentina".