El infectólogo y asesor presidencial sostuvo que aún no se puede precisar si la curva de contagios va a bajar como consecuencia del aislamiento estricto.

El infectólogo y asesor presidencial Pedro Cahn indicó hoy que aún no se puede precisar si la curva de contagios empezó a bajar por la cuarentena estricta, mientras que deseó que las medidas restrictivas se puedan flexibilizar después del 17 de julio y aseguró que se está trabajando para eso.

“Desearía que se pueda flexibilizar. Ojalá sea posible. Estamos trabajando para eso”, dijo Cahn, en el marco de una entrevista con Radio Provincia. Aunque aclaró que “aún en el mejor de los escenarios” no habrá una “normalidad” similar a la de antes del inicio del aislamiento.

El asesor de Alberto Fernández explicó que endurecimiento de la cuarentena estuvo relacionado con la ocupación de camas críticas. “Si miramos los últimos 15 días, evidentemente tuvimos un crecimiento de casos en AMBA, Chaco y Río Negro y eso puso en alerta amarilla al sistema de salud, por la probable demanda de camas de terapia intensiva”, detalló.

Asimismo, aclaró que aún no pueden adelantarse los resultados de la nueva fase 1. “Es muy temprano para precisar si después del endurecimiento del aislamiento la curva empiece a bajar”, explicó.

Por otro lado, Cahn criticó la idea de los “testeos masivos”. “Es una mala expresión fogoneada por los medios de comunicación. Es un esfuerzo humano y económico muy importante y sin sentido examinar al voleo”, aseguró.

En este sentido, sostuvo que “el testeo tiene que ser un testeo inteligente, dirigido hacia la persona que tiene un mínimo de síntomas compatibles con la enfermedad, a los contactos estrechos y a los lugares de encierros como cárceles y geriátricos”.

“¿Se podrían hacer más testeos? Probablemente sí, pero se están haciendo una serie de cambios para optimizar el sistema, sumado a la introducción de nuevas tecnologías desarrolladas localmente”, amplió.

El infectólogo recordó que en el inicio de la pandemia de coronavirus se realizaban unas 300 pruebas de PCR en el Instituto Malbrán, y señaló que ahora Argentina cuenta con una red de laboratorios que realiza entre 9 mil y 11 mil tests.