Un simple análisis de sangre podrá bastar para comprender cuál será el camino que seguirá el Covid-19 en una persona, identificando así a los pacientes que corren más riesgo de desarrollar formas graves de la enfermedad.

Lo demostró el estudio «Covid-Ip», llevado a cabo por un equipo internacional del King’s College London y el Francis Crick Institute de Londres, con la participación de Francesca Di Rosa, del Instituto de Biología y Patología Molecular del Consejo Nacional de Investigación de Roma, publicado en la revista Nature Medicine.

Los investigadores identificaron algunas alteraciones inmunológicas que podrán aprovecharse para identificar, mediante un examen de sangre, a los pacientes destinados a agravarse.

La infección por el virus SARS-CoV-2 puede ser asintomática, o bien causar la enfermedad denominada Covid-19, cuyas manifestaciones clínicas son extremadamente heterogéneas: desde una patología respiratoria leve a un cuadro clínico grave, en algunos casos fatal.

Analizando la sangre de los pacientes se pueden obtener, sin embargo, previsiones sobre el camino que seguirá la enfermedad.

Un punto fuerte del estudio, explicó Di Rosa, es «el uso de un test para analizar en la sangre el ciclo celular de los linfocitos T, células fundamentales de la respuesta inmunitaria específica».

«El test nos permitió identificar algunos subtipos de linfocitos T proliferantes en los pacientes más graves», agregó.

Estos resultados abren el camino a una «mejor comprensión de las funciones de los linfocitos T en esta enfermedad. En

particular, las alteraciones de los linfocitos T podrían reflejar la capacidad del virus Sars-Cov-2 de tener bajo control la respuesta inmunitaria -indicó- pese a que casi todos los pacientes tienen anticuerpos específicos en la sangre producidos por los linfocitos B».

En el Covid-19 «la respuesta de los linfocitos T parece desregulada», agregó la investigadora del Cnr-Ibpm.

Otro elemento conectado con la gravedad del camino clínico, explicó, «es también la notable reducción de los granulocitos basófilos y de las células dendríticas plasmacitoides».

Además, se demostró que el aumento de los niveles de una tríada de moléculas específicas (quimioquina IP-10, interleuquina-10 e interleuquina-6) es una señal premonitoria del agravamiento de la enfermedad más atendible que las analizadas hasta ahora».

Las potenciales implicancias de este estudio, llevado a cabo sobre 63 pacientes internados con Covid-19 en los hospitales Guy’s y St Thomas de Londres, parecen interesantes.

«Si se confirman en un número más elevado de pacientes, estas informaciones -concluyó Di Rosa- podrían revelarse útiles para fines de pronóstico, permitiendo prever cuáles son los pacientes mayormente en riesgo de agravarse y poner así en marcha medidas rápidas y adecuadas».

Ámbito