Guillermo Montenegro había hablado de una “operación de cuarta” tras el traslado de un paciente con coronavirus a Buenos Aires y la versión de faltante de camas en su ciudad.

El intendente de General Pueyrredon (Mar del Plata), Guillermo Montenegro, salió hoy a apaciguar las aguas con el gobierno de Axel Kicillof luego de una fuerte polémica que se desató ayer por el traslado de un paciente con coronavirus ante la supuesta falta de camas de terapia intensiva en la ciudad. El jefe comunal había calificado a la situación como una “operación de cuarta” y ahora pidió disculpas por el “exabrupto”.

El contrapunto entre el Ejecutivo marplatense y el gobierno de Axel Kicillof se originó ayer luego que un hombre que estaba internado en el Hospital Interzonal General de Agudos de la ciudad balnearia fuera trasladado a sanatorio Antártida de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En ese marco, circuló un audio de Montenegro en el que señalaba: “Tengo una calentura que vuelo, que nos tomen de pelotudos a los marplatenses no lo puedo creer”. Allí, el alcalde negaba problemas de camas y apuntaba contra el Gobierno provincial por impulsar una “operación de cuarta” contra Mar del Plata.

La polémica trascendió las fronteras de la ciudad costera y la Comité Nacional de la Unión Cívica Radical emitió un comunicado en el que expresó su “solidaridad” con el intendente y llamó al Gobernador a “dejar de lado su insólita actitud de confrontación y mentira”.

En tanto, el PRO local organizaba un banderazo para este lunes con el objetivo de demostrar su apoyo al intendente. Sin embargo, Montenegro salió esta tarde a calmar los ánimos a través de un video publicado en su cuenta de Twitter.

El intendente habló de “un contrapunto” con la Provincia, pero señaló que ya hizo los “reclamos” ante “canales institucionales” y desalentó el banderazo. “Es el momento de trabajar todos juntos. No es el momento de movilizaciones ni de marchas”, sostuvo.

Además, pidió “disculpas” porque circuló “un audio mío privado con un amigo en donde digo un par de exabruptos” y dijo que “sigue” apostando al diálogo.