Si bien aún está en investigación, podría sugerirse que aplicado con celeridad y con alta cantidad de anticuerpos, ayuda a mejorar los cuadros de Covid-19 y baja la mortalidad.

El plasma de convaleciente, tratamiento que ha sido utilizado para tratar a algunos enfermos con coronavirus, aún se está estudiando para determinar sus alcances y eficacia.

Tres estudios sobre plasma de convaleciente fueron llevados adelante en el país por el Cemic, el Hospital Italiano de Buenos Aires y el Conicet, y el Ministerio de Salud bonaerense, con algunas conclusiones coincidentes -vinculadas a su seguridad- y otras no tanto – en relación a su eficacia-.

El estudio del Cemic, liderado por Ricardo Valentini, cuyas conclusiones se encuentran en lo que se denomina pre print, es decir la etapa previa a a la publicación en una revista científica, los pacientes recibieron plasma con una concentración de anticuerpos IgG de 0,7-0,8 por cada 10 kilos de peso corporal pero no se comparó contra una rama placebo. La tasa de supervivencia promedio a los 28 días fue del 80%, con un 91% en los pacientes infundidos con respiración espontánea y un 63% en los que tenían ventilación mecánica.

El estudio concluyó en que “las infusiones de plasma convaleciente son factibles, seguras y potencialmente efectivas, especialmente antes de requerir ventilación mecánica, y son una opción clínica atractiva para tratar formas graves de Covid-19 hasta que estén disponibles otras terapias efectivas”.

El segundo estudio, que todavía no se encuentra publicado ni disponible en pre print, liderado por el Hospital Italiano en coordinación con Conicet que analizó el plasma en el Instituto Leloir, fue un ensayo clínico con 334 pacientes con neumonía severa de diferentes hospitales del Área Metropolitana de Buenos Aires producido a doble ciego, lo que significa que a unos pacientes se les brinda plasma y a otros placebo, sin que ni ellos ni sus médicos lo supieran.

“Los resultados del estudio muestran que entre los pacientes hospitalizados con neumonía por Covid-19 con criterios de gravedad, el uso de plasma de convalecientes no produjo un beneficio clínico significativo a los 7, 14 ó 30 días de seguimiento en comparación con el uso de placebo”, expresaron las conclusiones presentadas a principios de octubre a la prensa.

La tercera investigación, cuyos resultados se difundieron esta semana, fue un estudio liderado por el Ministerio de Salud bonaerense que incluyó a 3.529 pacientes adultos con diagnóstico de neumonía por Covid-19 con severidad inicial similar. Todos estaban internados en diferentes hospitales de la provincia, de los cuales el 21% tenía ventilación mecánica y 868 recibieron plasma.

Esta nueva investigación permitió observar que, al analizar la letalidad a los 28 días del ingreso, el uso de plasma de convalecientes se asoció de forma significativa a una reducción de la mortalidad del 24,4%.

Rápido y con alto título de anticuerpos
Por su parte, la científica argentina Laura Bover, que trabaja en Estados Unidos y desde allí creó el Grupo CPC-19, una red de profesionales que concientiza sobre el uso de plasma convaleciente, señaló que “lo más importante de los estudios es el análisis estadístico que se hace de los datos, porque si uno pone a todos los pacientes en el mismo plano quizás no se ven los resultados”.

Bover explicó a la agencia estatal Télam que en Estados Unidos Clínica Mayo y el Instituto Hopkins analizaron 5.000 pacientes de los más de 100.000 que transfundieron con plasma en un estudio que se denomina de “acceso expandido”.

“Lo que los investigadores de Clínica Mayo y Hopkins observaron fue que cuando analizaron pacientes que recibieron plasma antes de las 72 horas de internados o con alto título de anticuerpos (es decir mayor cantidad de anticuerpos) hubo una significativa disminución de la mortalidad comparados con aquellos pacientes que no lo recibieron con esas condiciones, describió. Y continuó: “Cuando ambos parámetros (72 horas y alto título) se combinaron, la disminución de la mortalidad fue aún mucho más significativa”.

“Si bien este estudio no incluyó un grupo control que recibiera placebo, la comparación con aquellos pacientes que no recibieron el plasma óptimamente y el importante número de pacientes le da fuerza estadística al estudio, cosa que a esta altura de la pandemia, cuando la mortalidad por Covid-19 ha disminuido, solo se logra con un alto número de pacientes analizados”, concluyó.