El Gobierno se reunió con los gremios del sector, pero aún no cursó una oferta concreta.

El Gobierno bonaerense comenzó formalmente hoy las conversaciones salariales con los gremios que representan a los empleados estatales, y si bien no realizó una oferta concreta adelantó a los gremios su intención de ofrecer un incremento anual con tres aumentos en marzo, junio y septiembre y una revisión en noviembre.

El encuentro fue encabezado por los ministros de Hacienda y Finanzas, Pablo López; y de Trabajo, Mara Ruiz Malec, mientras que del otro lado estuvieron los representantes de los gremios que nuclean a los trabajadores agrupados en la Ley 10.430.

Como ocurrió el viernes último con los gremios docentes, el Gobierno no presentó una oferta salarial, pero sí adelantó a los gremios su intención de acordar una paritaria anual con aumentos trimestrales en los meses de marzo, junio y septiembre, con apertura y revisión en noviembre.

Al respecto, el titular de ATE provincia de Buenos Aires, Oscar De Isasi, lamentó la falta de una “oferta concreta”, pero sostuvo que una eventual propuesta del Gobierno debe contemplar “que este año no perdamos a mano de la inflación y empecemos a recuperar el poder adquisitivo perdido durante el gobierno de Vidal”.

En tanto, el ministro López indicó: “Seguiremos con la vocación y la convicción de alcanzar los consensos necesarios para llegar a nuevos acuerdos paritarios, porque de esa manera se fortalece el Estado y todos los bonaerenses”.

Por su parte, la ministra de Trabajo, Mara Ruiz Malec, destacó que “esperamos poder alcanzar nuevamente amplios consensos en la política paritaria para el 2021, con aumentos que logren sostener e incrementar el poder adquisitivo de los salarios públicos”.

Participaron del encuentro representantes de ATE, UPCN, FEGEPPBA, AEMOPBA, AERI, AJAMOP, AMRA, AMS, APLA, APOC, CICOP, SGP, SOEME, SOSBA y SSP.

Los gremios reclaman, además del aumento salarial, que el bono de $ 2.000 percibido por algunos sectores pase a formar parte del salario, el pase a planta permanente de un grupo de trabajadores con los que se había comprometido ese movimiento y un fecha concreta para negociar los pedidos de recategorización de algunos sectores.

También reclamaron por la “puesta a punto” de las escuelas para el reinicio presencial de las clases. “Escuela que contiene los protocolos y que garantiza el funcionamiento con seguridad de los trabajadores y de la comunidad educativa, escuela que se abre con alegría. Escuela que no tiene garantizada esta línea de trabajo, escuela que no se abre”, advirtió De Isasi.